Salud y Sexualidad

Evita la anemia

La anemia más común es por deficiencia o falta de “hierro”, mineral que fortalece el sistema y da resistencia contra las infecciones, principalmente en la edad del crecimiento

La anemia perjudica el sistema inmunológico de las personas. Es la disminución de los niveles de hemo-globina circulante en la sangre por debajo de los 11.5 gramos. La hemo-globina es un pigmento rojo que da ese color a la sangre y transporta el oxígeno que se absorbe del aire cuando se respira.
La anemia más común es por deficiencia o falta de “hierro”, mineral que fortalece el sistema y da resistencia contra las infecciones, principalmente en la edad del crecimiento. Tiene que ver también con la oxigenación del cerebro. La insuficiencia de este micronutriente altera el desarrollo mental y la capacidad de aprendizaje, disminuye el rendimiento físico y aumenta el riesgo de bajo peso al nacer. Además, la escasez de proteínas puede provocar anemia.
Identificando el mal
Las personas con anemia severa tienen palidez en la parte interna inferior del ojo, observación útil para identificar a mujeres o niñas/os con anemia severa y muy severa. No obstante, lo más seguro y correcto es la prueba del laboratorio para medir e indicar los niveles de hemoglobina circulantes.
Otros signos de anemia son: taquicardia, soplo cardíaco, edema de tobillos, decaimiento, pereza o falta de ánimos, o poca resistencia para trabajar, fatiga, cansancio, agotamiento, dolores de cabeza, mareos, sueño o insomnio, desmayos o pérdidas del conocimiento, falta de apetito, palpitaciones, dificultad para la concentración, antojo de comer tierra, jabón, hielo, tiza, cera, otros.
Muchas personas en las comunidades llaman a esta enfermedad debilidad, agotamiento, falta de sangre, sangre rala, sangre cortada o sangre enferma.
Las necesidades de hierro en las personas dependen de su estado fisiológico. Los bebés prematuros nacen sin reservas, pero la alimentación del seno materno los protege contra deficiencias tempranas de hierro. Se requiere cantidades suficientes para reponer las pérdidas corporales y para el crecimiento rápido.
La adolescencia es una etapa de rápido crecimiento. En esta etapa, las niñas requieren grandes niveles de hierro porque empiezan a menstruar y deben estar dotadas de reservas para un posible embarazo.
Las mujeres embarazadas necesitan hierro adicional por la formación de nuevos tejidos, tanto maternos como fetales. En esta etapa se forman los depósitos de hierro en el feto obtenidos de las reservas de la madre.
Abastecimiento natural de hierro
En los adultos, los requerimientos dependen principalmente de las pérdidas corporales normales o anormales. Las personas están perdiendo hierro todo el tiempo y a ese ritmo tienen que reponerlo mediante la alimentación.
Las pérdidas diarias normales de hierro se pueden reponer con la alimentación. Una persona adulta que recibe 12 miligramos diarios de hierro en su alimentación es capaz de reponer las pérdidas normales de hierro pero no las necesidades aumentadas. Se considera que en el embarazo, especialmente desde la segunda mitad, se necesitan dosis más altas porque los requerimientos son mayores.
Son fuentes de hierro: hojas verdes, extracto foliar, leche materna, frijoles, frijol soya, hierbas, verduras y frutas, vísceras, hígado, yema de huevo, moronga, carnes, pescado, semillas aceitosas, nueces, entre otras.

Toma nota
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