Salud y Sexualidad

¿Duerme usted bien?

En cada momento de la vida las horas de sueño juegan un papel trascendental

La mitad del tiempo de vida de los seres humanos la pasamos durmiendo, del otro 50 por ciento la mayoría se pasa en el trabajo, de ahí la importancia de dedicarnos a lo que nos gusta como elemento de salud mental.
Los trastornos del sueño están dentro de los problemas más frecuentes en la práctica siquiátrica y son una de las causas de consulta más frecuentes en general.
Los niños mientras más pequeños son, más tiempo pasan durmiendo, los recién nacidos duermen la mayoría del tiempo, es un estado necesario ya que en ese momento se produce la mayor secreción de la hormona de crecimiento, tan necesaria para el desarrollo y la maduración del individuo.
En cada momento de la vida las horas de sueño juegan un papel trascendental. El organismo y en especial el sistema nervioso central requieren de este tiempo de dormir para recuperarse adecuadamente.
Una necesidad imperante
Desde el punto de vista neurofisiológico existe cada vez más evidencia de la importancia para la salud de dormir bien. Antes de estos estudios también existían criterios de su importancia en el mantenimiento del balance psíquico y del funcionamiento psicológico de las personas.
Según el psicoanálisis, es durante el periodo de sueño que aparecen los ensueños o “dreams”, que popularmente se reconocen como sueños o si su contenido es angustiante o terrorífico como pesadillas. Estos ensueños tienen como función exponer material inconsciente y balancear la energía psíquica mediante un lenguaje de imágenes generalmente caóticas.
Freud planteaba que en estos ensueños se podía establecer un lenguaje manifiesto o literal y un lenguaje latente o escondido. El estudio de este lenguaje latente y su relación con los conflictos inconscientes fueron parte importante del inicio de lo que ahora se conoce como psicoterapia individual.
Para dormir bien se requiere de algunas condiciones externas mínimas:
1- Un lugar seguro. Para dormir es necesario estar relajados. El miedo y la inseguridad no facilitan el sueño, nos mantienen alertas y evitan la profundización necesaria para dormir.
2- Silencio. Es necesario que no haya ruidos o perturbaciones externas. La percepción de ruidos o sonidos impide que el sueño se establezca y se mantenga adecuadamente. Si usted logra quedarse dormido, los ruidos le producirán despertares frecuentes que interrumpen el valor sanador del sueño.
3- Las condiciones de la habitación. Una habitación muy fría o caliente o mal ventilada tampoco facilita el sueño. La ausencia de luz es lo ideal, algunas personas duermen con una luz encendida, o con música o el TV encendido por miedo a la oscuridad, lo que ya hace manifiesto que existen problemas emocionales, esta práctica no favorece un sueño fisiológico y a largo plazo trae más dificultades que beneficios.
4- Minutos antes de dormir no se debe comer y menos opíparamente. El hambre no favorece el dormir, sin embargo el estómago lleno, al adoptar la postura acostado genera tensión sobre el cardias, que es la válvula que separa el estómago del esófago, y frecuentemente esta práctica de acostarse lleno causa hernia hiatal y/o reflujo que a la larga dificultan el sueño. La obesidad también genera apnea de sueño, un trastorno serio que causa hipo oxigenación cerebral, cansancio intenso frecuente, irritabilidad, problemas de concentración y memoria.
5- Los dolores frecuentes causan problemas para dormir, la analgesia adecuadamente indicada por el especialista en casos de dolores crónicos puede coadyuvar a un buen dormir.
6- La depresión y la ansiedad deben ser tratadas y resueltas para dormir bien. El insomnio muchas veces es síntoma de problemas emocionales o psíquicos y éstos deben ser tratados por el especialista. El abuso de hipnóticos trastorna el ritmo fisiológico del sueño y produce a largo plazo más problemas que satisfacciones.

Tome nota
Dr. Carlos Manuel Fernández, Prof. Psicología UCA,
especialita en Psiquiatría, atención a adolescentes y adultos.
Clínica Altamira D’este, de la Vicky 2 cuadras al lago y ½ cuadra arriba, casa 109.
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