Salud y Sexualidad

Ultraje a la inocencia

Atropellar la vida indefensa de un niño o de una niña es uno de los actos más repudiables de la humanidad, el cual, interiormente, le marca de por vida

No hay manera de expresar todo el repudio que siente un profesional en Psicología ante un caso en que se involucra el acto criminal de la violación, ya que no existe acción más abominable y condenable. Éste puede considerarse el más grande abuso en contra de la dignidad humana, pues se ejerce la fuerza y el poder para descargar pasiones enfermizas descarnadamente sobre inocentes e indefensos.
Una de estas duras situaciones vivió una paciente, quien expresa: “A los ocho años de edad fui violada por un adulto amigo de la familia, me siento culpable y poca cosa, por lo cual he luchado en silencio, pero ahora necesito ayuda”.
La respuesta
Casos como éste causan un fuerte impacto, porque los niños son para amarlos, protegerlos y, ante todo, cuidarlos, para lograr que su desarrollo sea de lo más armónico.
Lo anterior es, esencialmente, la base para su desarrollo normal, para una vida psicosexual sana, óptima, donde el equilibrio emocional es el regente y los adultos son los que deben proveerlo, son los responsables de transmitir los valores de enseñar a diferenciar entre lo bueno y lo malo, lo aceptable y lo no deseable, y que es así como se da la conservación de los principios.
Pero, de forma desdichada en el mundo nos encontramos con seres que tienen conductas nada aceptables y que por razones múltiples crecieron con grandes desajustes, por ello abusan sexualmente a los niños, pues presentan dificultad para establecer relaciones con otros adultos, siéndoles mucho más funcional aprovecharse, ejercer un fuerte control, una brutal influencia, aprovechando la ingenuidad y desprotección que invalida a un niño.
¿Por qué crees que no valés? Si has bregado mucho y sola, te falta un poco para surgir, para salir a flote, seguí luchando, sólo necesitás un poco para darte cuenta de cuánto valés, que sos libre, que podés vencer. Mirá hacia el futuro, con derecho al placer, a una pareja, a tener hijos, donde podás dar lo que vos más que nadie sabe que necesita una niña: un hogar lleno de respeto, amor y seguridad.
No te sintás culpable por un inescrupuloso que intentó destruirte, ultrajarte. La víctima no puede, ni debe, pagar por los delitos del criminal.
Lo que cuenta es tu deseo de vivir, y vivir a plenitud. La salud mental es una capacidad que vos has desarrollado a fuerza de despojarte de todo el daño que te provocaron, sin quedarte paralizada viendo hacia el pasado.
Tu poder puede llegar a tanto como tu deseo de liberarte, y no cargar con un peso que no es el tuyo, ya que cuando niña no podías defenderte, reclamar o cuestionar siquiera.
Hoy sí podés gritar “no soy culpable, merezco vivir, merezco ser feliz”, que tu grito se escuche por todo el espacio, que se rasguen los cielos, y que tu cuerpo se estremezca, porque desde ya sos libre y nuevas experiencias vivirás. Es un grito de renuncia a tu sufrimiento.
LIC. LEDIA GUTIERREZ LANZAS
PSICÓLOGA
CONSULTORIO PSICOLÓGICO “MENTE SANA”
REPARTO BELLO HORIZONTE, B II 84
TELÉFONOS 2490536 Y 8122460
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