Salud y Sexualidad

Sin llegar a tercera base

Muchas parejas piensan que el sexo se circunscribe únicamente a la cama y a determinados momentos, pero están equivocadas

Una relación sexual es mucho más que una penetración y la satisfacción de muchas mujeres no está relacionada con el rendimiento masculino. Besos, caricias y otras técnicas para disfrutar del sexo.
La sexualidad es uno de los aspectos de nuestra personalidad en los que más influye la educación, la represión y la cultura. Para los humanos, el sexo no tiene nada o muy poco que ver con el aspecto más primario del sexo, que es la reproducción.
Por eso, los objetivos de la conducta sexual son tan variados como las personas, y por eso también casi todo el mundo suele tener en su mente una idea de lo que es una buena relación sexual.
De todo un poco
A veces, las ideas de los miembros de una pareja no son coincidentes. Los hombres suelen desear una relación genital y rápida que incluya penetración, eyaculación, orgasmo masculino y orgasmo femenino durante el tiempo de la penetración. Las mujeres suelen desear una relación más romántica, con largos preparativos, palabras dulces y caricias genitales, y muchas no desean la penetración.
Esto nos sirve para darnos cuenta de que la relación ideal para hombres y para mujeres debe tener un poco de lo que desean ellos y un poco de lo que les gusta a ellas. Por eso, los hombres tienen que aprender a disfrutar del sexo no coital.
Además, en la vida de la pareja hay momentos como embarazos, partos, puerperios, menopausia y vejez en los que la penetración no está indicada o ya no es posible y si no se ha aprendido a disfrutar de otra manera del placer de estar juntos, la vida sexual de la pareja se convierte en una continua frustración.
Disfrutar de las caricias
El tacto es la llave del deseo. Se puede hacer el amor sólo acariciando toda la piel, con los ojos cerrados, dejándose llevar por las sensaciones que desde nuestras manos llegan al cerebro.
Al principio, es conveniente hacer las caricias sucesivamente, primero él a ella, y luego ella a él. Se trata de sacarle el mayor partido posible a la geografía fantástica del cuerpo de tu pareja, esos valles húmedos, esos bosques oscuros, esas montañas temblorosas, esas llanuras eternas…
El masaje es mucho mejor si nos olvidamos de los genitales y de las mamas, y hasta que la excitación no sea evidente, no nos dedicamos a ellos. Como no va a suceder la penetración, la turgencia del pene es secundaria y poco importante, y a muchos hombres les sirve para relajarse y dejar de sentirse como un chico en un examen. Lo bueno que tienen las relaciones no coitales es que no hay normas y todo es posible, solo vuestra imaginación es el límite.
Muchas parejas piensan que el sexo se circunscribe a la cama y a determinados momentos, pero fuera de ahí se comportan como seres asexuados.
Olvidados los coqueteos del principio de la relación, consideran poco serio no ser serios, pero el sexo no es un espacio y un tiempo, es una dimensión. Se puede hacer el amor con los ojos, con los oídos, con ligeros coqueteos y con toques picarones.
Fuente: terra.com