Salud y Sexualidad

“Medicinas a la medida” del paciente

Ya se ha puesto en el mercado un “kit” (equipo) de análisis que permite, en algunos tipos de enfermedades, “saber cómo metaboliza un medicamento” un individuo, lo que ayuda a graduar su medicación

Panamá / EFE
Tomar la medicina “calibrada” individualmente ya “no es ficción” para algunas enfermedades, gracias a los avances científicos que permiten su pronta universalización y más inversiones para ampliar su cobertura.
Quien plantea así el futuro aporte de la farmacogenómica y farmacogenética es el reputado científico español Jesús Frías, que brindó sus conocimientos a la comunidad médica y autoridades de salud de Panamá por invitación de unos laboratorios españoles especializados en la venta de medicamentos genéricos.
Kit para medir metabolismo del paciente
Frías, considerado entre los principales especialistas de su área en la Unión Europea (UE), dijo que ya se ha puesto en el mercado un “kit” (equipo) de análisis que permite, en algunos tipos de enfermedades, “saber cómo metaboliza un medicamento” un individuo, lo que ayuda a graduar su medicación.
“Eso ya está, ya no es ficción, poco a poco va a ser el futuro, porque la tecnología ya la tenemos”, sostuvo.
Ese “kit”, que actualmente mide dos tipos de genes definidos, tiene actualmente un coste en España de 600 euros (unos 816 dólares), por lo que aún resulta muy costoso para el gran público, detalló.
Las investigaciones apuntan a definir mejor el uso de los fármacos para males como la diabetes, la enfermedad de Alzheimer, todavía “sin mucho éxito”, pero sí se han dado avances en el cáncer de mama, cáncer de colon, las llamadas “enfermedades huérfanas” (de poca frecuencia), como deficiencias en aminoácidos y enzimas, dijo.
Asimismo, se investiga en prevención de factores para los llamados genes clave de enfermedades autoinmunes.
Frías, dedicado a la docencia en la Universidad Autónoma de Madrid y colaboraciones desde hace unos 14 años para laboratorios, especialmente en ensayos de bioequivalencia, vitales para elaborar medicamentos genéricos, indicó que sus disertaciones tuvieron “una gran aceptación” entre sus colegas panameños.
Por ello consideró que “continuará la colaboración” con la comunidad científica local para mejorar el sistema de ‘intercambiabilidad’, algo en lo que, dijo, Panamá tiene en principio “una buena ley (desde 2001), pero falta su desarrollo”.
En este sentido, reseñó, “la discusión fue bien intensa” en cuanto a cuál es la más adecuada metodología, pero “quedó claro” que los estudios de bioequivalencia farmacocinética de genéricos respecto a los de referencia (con patente) son más convenientes.
No obstante, indicó que los médicos y farmacéuticos tienen que definir la prueba más apropiada, pero consideró las más adecuadas y baratas las de laboratorio que garanticen igual efectividad, a un menor coste, de los genéricos frente a los que se elaboran con patente.
La industria de genéricos nació en los años 60, cuando se extinguen las primeras patentes, cuya vida es de unos 17 a 20 años, explicó, y no tiene la característica de trasnacional ni multinacional, como los de referencia, sino que está sectorizada.
El especialista apuntó que en Panamá se cree que los genéricos adolecen de “falta de actividad” y de “toxicidad”, al estar extendida la “sensación” de que “son malos, porque son baratos”, por lo que reiteró que es “responsabilidad del Estado el velar por la calidad”, tanto de los importados, como de los que se manufacturen en el país.