Salud y Sexualidad

Un juego infantil que asusta

Cuando los niños juegan a la casita, también están tomando roles sexuales

Carlitos y Daniela, ambos de la misma edad –-5 años-–, se unen para jugar a la comidita, a la casita, juegos típicos de la infancia. Sin embargo, ambos fueron descubiertos en una situación penosa para los padres, ya que llevaron el juego de la casita al límite, al besarse en la boca simulando ser una pareja en un contacto sexual.
No pudo haber otra reacción de la madre que alterarse, gritar y “fajear” a su hija; mientras que Carlitos fue acusado ante sus padres de “vulgarcito”. La reacción de la mamá fue lo que se puede decir, normal.
En medio de la inocencia
Situaciones similares para la mayoría pasan inadvertidas porque los niños son inocentes y no saben el verdadero significado de lo que hacen. Para el sicólogo Antonio Aburto es sólo una forma de ir explorando su sexualidad, “incluso se puede observar en el varoncito que el pene se le pone erecto, y eso por supuesto no tiene nada de malo, aunque muchas personas adultas pueden interpretarlo mal”.
“En la infancia, los niños pueden manifestarse hacia el sexo opuesto a través de algunos juegos, entre ellos el papá y la mamá, así como todo lo que incluye. Esto frente a un adulto puede considerarse no apropiado, vulgar y pecaminoso, pero esas manifestaciones son normales”, afirma el sicólogo. Lo que hacen es reproducir lo que ven en la casa o en la televisión.
Sin embargo, hay ciertas pautas durante ese proceso de descubrimiento sexual que sí deben preocupar. Por ejemplo, cuando es recurrente y a pesar de haber hablado con el niño continúa haciendo de los juegos una actividad sexual.
Para la sicóloga Delfa Arróliga, el comportamiento sexual de los niños se debe a que ellos no lo ven como morbo, y reafirma que no lo ven mal simplemente porque “el hecho de darse cuenta que él tiene un órgano masculino y la otra persona uno femenino, le da curiosidad; es a partir de los cuatro años cuando ellos empiezan a descubrir; como a los seis comienzan las grandes preguntas”.
Arróliga expresa que los padres deberían estar incluidos en la educación de ellos, y su reacción no debería ser tan drástica, porque es así como se despierta el morbo. La idea es verlo de la forma más natural y explicarle las situaciones a su nivel, como niño.
Influencias directas
Ya establecido que el descubrimiento de la sexualidad durante los primeros cinco años es un proceso natural, y que puede manifestarse de múltiples maneras, es necesario aclarar que cierta programación televisiva influye de manera sustancial en el comportamiento sexual de los niños, sobre todo las telenovelas, en las que hay imágenes fuertes y muchas veces el contenido es muy sexual.
Los sicólogos aseguran que la televisión es una potencial fuente de información y de influencia en una edad cuando los niños imitan lo que ven y repiten lo que escuchan; para ello es necesario saber qué ven los niños y por qué.
Los especialistas recomiendan una serie de medidas que podrían tomarse en cuenta. Según el sicoterapeuta Jorge Sánchez, los padres deben ser más abiertos, estar muy bien informados, porque ellos son el principal factor de conocimiento para los hijos.
Agrega que no se deben tomar medidas drásticas, como prohibir juegos entre niños de sexo diferente ni hacer comentarios negativos, porque afectan muchísimo, “se reprimen, definitivamente de ahí surgen algunos trastornos; lo que se debe hacer primero es educarse como padre para transmitir conocimientos a los hijos”.
Recomendaciones para prevenir juegos sexuales recurrentes:
Evitar que el niño(a) vea programas de televisión con contenido sexual.
Los padres no deben hacer muestras exageradas de pasión frente a menores (desnudos, expresiones sexuales).
No engañar a los niños respecto a cómo nacen los bebés, o con respecto al nombre de sus genitales.
Los padres deben de ser muy cuidadosos, por ejemplo, contestar de manera franca y sencilla las preguntas de los niños.