Salud y Sexualidad

Programas de abstinencia sexual

Algunos consideran que los programas de abstinencia sexual no funcionan porque no proporcionan educación sexual para quienes optan por tener relaciones

Londres / EFE
Los programas que promueven la abstinencia sexual entre los jóvenes, una iniciativa que el gobierno de George Bush ha impulsado en EU, no reducen ni el número de embarazos no deseados ni las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Un estudio publicado en la revista científica británica "British Medical Journal", que ha realizado un equipo de la Universidad de Oxford, destaca que estos programas tampoco tienen impacto para concienciar a los jóvenes de que utilicen protección en sus relaciones sexuales.

Sin efecto
Tras examinar trece estudios elaborados en los Estados Unidos con 15 mil jóvenes de edades comprendidas entre los 10 y los 21 años, los científicos descubrieron que las iniciativas para promover la abstinencia sexual no consiguen retrasar la edad en la que los adolescentes pierden la virginidad, ni tienen incidencia en el número de parejas sexuales.
A pesar de que existen desde hace décadas, los programas escolares en los que se trata de inculcar a los adolescentes norteamericanos que practiquen la abstinencia sexual se han visto impulsados por los fondos que el Gobierno de Estados Unidos les destina desde 1996.
A cambio de recibir dichas subvenciones, las escuelas públicas y privadas norteamericanas deben transmitir en sus programas educacionales el mensaje de que las relaciones sexuales antes de casarse son perjudiciales, al igual que tener hijos fuera del matrimonio.
Según el director del informe, Kristen Underhill, el estudio tendrá "implicaciones importantes".

Falta de educación sexual
Genevieve Clark, de la organización de ayuda y apoyo a las personas con sida, Terrence Higgins Trust, cree que los programas de abstinencia sexual no funcionan "porque no proporcionan educación sexual para que los jóvenes que optan por tener relaciones sepan cómo protegerse adecuadamente".
"Los jóvenes necesitan saber que pueden decir que no al sexo, pero también conocer cómo protegerse de embarazos no deseados y de infecciones transmitidas sexualmente si deciden tener relaciones sexuales", añade Clark.
En noviembre de 2006, la Administración Bush amplió a 29 años la edad de las personas a las que van dirigidos estos programas de enseñanza.