Salud y Sexualidad

Fuego labial

El nombre de la enfermedad no tiene nada que ver con la condición erótica de la persona, sino con una infección que comúnmente afecta a los hombres

¿Cuántos de nosotros después de ir a la playa y pasar horas expuestos a los rayos solares hemos padecido de fuegos labiales?
Los fuegos labiales son lesiones que se desarrollan en los labios o de forma intrabucal.
Inicialmente se experimenta una sensación de quemazón o de picazón y se siente rigidez, hinchazón y se presenta una ligera ulceración en el sitio donde las vesículas se desarrollan subsecuentemente.
Estas vesículas, por lo general, son pequeñas, de color gris o blanco, se rompen rápidamente y dejan una ulceración roja. Las vesículas rotas son cubiertas por una costra de color café. La intensidad de la molestia es variable. Según el tamaño de la úlcera pueden ser muy molestas y dolorosas.
Las lesiones sanan gradualmente en un lapso de siete a diez días sin dejar cicatriz.
La causa
El fuego labial es una enfermedad infecciosa crónica (recurrente) causada por el virus Herpes Simple (tipo 1), es probablemente la enfermedad viral más común que afecta al hombre, con excepción de las infecciones virales respiratorias (catarro común). Los tejidos más afectados son piel, membranas mucosas, labios y ojos.
Afecta más a los adultos y se asocia con traumatismos, fatiga, menstruación, embarazo, problemas emocionales, alergias, exposición a la luz solar o lámparas de luz ultravioleta, así como a alteraciones gastrointestinales y estrés.
La infección por Herpes simple se puede presentar en intervalos de tiempo variables, desde una vez al mes hasta sólo una vez al año, e incluso menos frecuente en otros pacientes.
Tratamiento
Hasta hace pocos años no era mucho lo que se podía hacer, excepto proporcionar alivio. En la actualidad se disponen de varios agentes virales.
Los más importantes son aciclovir, vidarabina, idoxurina. Pero éstos sólo se deben usar de acuerdo con las indicaciones prescritas por el médico y no debe de abusarse en su uso.
Recomendaciones:
El virus puede vivir durante dos o cuatro horas en las superficies ambientales, como tela y plástico, así como en la piel de las manos contaminadas por el contacto directo con las lesiones labiales o bucales.
Es por ello que se recomienda:
• Si padeces de un brote en los labios, evitar besar a otras personas.
• No compartir pañuelos, cepillo de dientes, labiales ni cubiertos.
• Si el fuego ya está presente, no reventar la ampolla ni arrancar las costras, porque se corre el riesgo de que se pasen a otra área de la boca o nariz.
• Mantén tus labios y manos secas y limpias.
• No aplicar maquillaje muy grasoso o contaminado.
• Si la infección no cede en dos semanas, debes consultar a tu médico.
*fuente: Tratado de patología bucal. W. Shafer.
Dra. Georgina Soza
Email: gsoza22@hotmail.com, telf. 2773099