Salud y Sexualidad

La alexitimia

Éste es un trastorno, más común en los hombres, que impide al afectado expresar sentimientos

La alexitimia se puede definir como la incapacidad de expresar afectividad con palabras o con gestos. La convivencia con quienes sufren este problema es difícil, por lo que están más expuestos al divorcio y a la desintegración familiar.
Puede considerarse un trastorno afectivo-cognitivo y de la comunicación, y también un tipo de personalidad callada, introvertida, tendente al aislamiento y sin sensación de soledad, que generalmente ha sufrido carencias afectivas en la infancia.
Hay que distinguir entre la alexitimia primaria, con predisposición genética y causas neuroorgánicas, y la secundaria, que aparecería como secuela de un traumatismo emocional previo muy grave o de una prolongada situación de intenso estrés.
Es mucho más frecuente en los hombres. De hecho, por cada 10 varones con este problema sólo hay dos mujeres, hecho que está en consonancia con la mejor verbalización de los sentimientos por parte de las mujeres.
La explicación que se ofrece es que los dos hemisferios cerebrales femeninos, con mayor plasticidad neuronal, están más integrados gracias a que el cuerpo calloso que los une es más voluminoso. El cerebro masculino tiene menos conexionados ambos hemisferios, y el derecho (que controla las emociones) está subordinado al izquierdo (que controla el lenguaje y el pensamiento abstracto).
"Una escisión funcional entre ambos hemisferios, unida al predominio del izquierdo, constituye los dos rasgos preformados, con carácter atenuado, de la persona alexitímica", afirma el profesor Alonso-Fernández, miembro de la Real Academia de Medicina Española.
La alexitimia puede aparecer a cualquier edad, incluso desde la infancia, va aumentando con la edad, de modo que por cada 10 jóvenes afectados hay 14 adultos. Encontramos dos grandes tipos: los que ni sienten ni expresan y los que sienten pero no expresan.
Ambos comparten algunos de los siguientes rasgos: incapacidad para reconocer los estados emocionales ajenos; pobreza de sueños y de vida imaginativa; trastornos sexuales, como impotencia o ausencia de libido; poco habladores, aburridos y secos; simplistas y con una visión chata de la realidad; psicomotricidad rígida y áspera, y dificultades para establecer vínculos afectivos.
Es fundamental llegar a distinguir este proceso de una depresión. Alonso-Fernández elaboró hace unos años en la Complutense un cuestionario estructurado. Según este modelo tetradimensional, en la depresión existen cuatro vertientes alteradas: ritmopatías (trastornos en los horarios de comida y sueño); humor depresivo, anergia (falta de energía) y discomunicación. En el alexitímico destacan con notoriedad los dos últimos trastornos.

Propensión a las adicciones
La alexitimia es un tipo de anomalía que supone un terreno abonado para la aparición de conductas adictivas. Estas personas canalizan sus emociones reprimidas mediante trastornos somáticos (alteraciones gastrointestinales, jaquecas, mareos, vértigos) y con escapadas de evasión hacia las drogas, químicas (alcohol y otras sustancias) y no químicas (trabajo, Internet, sexo, juego).

También se pueden hundir en depresiones, con gran afectación de la energía vital y con expresiones somatomorfas (opresión en el pecho, taquicardias, lumbalgia, hormigueos en las manos, fatiga crónica, fibromialgia, trastornos del sueño).
Lo habitual es que los alexitímicos sólo consulten cuando presentan algunos de estos síntomas. El manejo terapéutico es complejo, hay que recurrir a fármacos, la psicoterapia se basa en que aprendan a reconocer sus sentimientos y a expresarlos.

Dr. Carlos Manuel Fernández Tenrreiro.
Profesor de Psicología, UCA.
Especialista en Psiquiatría.
Clínica. Altamira D`Este. De la Vicky 2 cuadras al lago ½ cuadra arriba, casa 109.
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