Salud y Sexualidad

Lo que quieras te daré

Julia se va en busca de su galán, van al cine y luego por unas copas, entonces ella decide darle una sorpresa abordándolo en el baño de caballeros

Jove

Julia, con esa persistencia de romántica empedernida concluye que ha conocido --una vez más-- al hombre ideal, aunque si se juzga por la edad es el hombre maduro ideal.
“Verdades sean dichas”, avisa Julia a Estelí y Margarita. “Tiene un olor exquisito y es buen conversador”.
“Es decir, cumple con el canon de belleza tan estricto que tenés”, observa Estelí.
“Ni tan estricto, porque no ha dicho si es guapo, en conclusión, es feo” --intenta darle un carpetazo al tema Margarita para conversar de su tema favorito: ella.
“Es verdad, guapo no es, pero nadie a los 50 años es guapo, puede ser que se conserve”, prosigue animada Julia.
¿Conservado en lata o en vidrio? – pregunta Margarita, como si sus intenciones son buenas.
¿Cómo es eso?, interroga Julia confundida.
“Es decir, artesanal o industrial” -- explica Margarita.
“Ahora si me perdiste”, dice muy confundida Estelí.
“Lo que se guarde en vidrio dura menos, la lata dura más pero necesita un extra”, explica Margarita.
“Ahhh... no me ha acostado con él”.
“Tonta” -- la regaña Margarita, convencida de que el tiempo es tan breve para dejar a la moral y las buenas costumbres de señorita de colegio de monja gobernar la vida sexual de cualquiera.
“Lenta” -- le dice Estelí, tratando de evitar que Julia alimente un sueño, pues al despertar podría llevarse una decepción en mayúscula.
Julia toma de la conversación con sus amigas lo que le sirve: nada.
Julia se va en busca de su galán, van al cine y luego por unas copas, entonces ella decide darle una sorpresa abordándolo en el baño de caballeros. No hacen el amor, pero ella sí se atreve a darle placer con sus labios.
Él la observa complacido.
“Lo que quieras te daré” -- le dice el hombre.
Julia lo piensa un momento, quería pedirle una retribución equivalente, pero ese tipo de cosas no se preguntan, se hacen o no, se sienten o no. Es como la generosidad, es algo que viene de muy dentro, incapaz de preguntar, no lo necesita, es algo que das.
“Estoy bien, gracias”-- dice Julia al salir del baño.
Pide la cuenta, paga y saca a otro hombre ideal de su vida.