Salud y Sexualidad

Halitosis o mal aliento

La halitosis o mal aliento puede tener diferentes orígenes, que pueden ser desde mal aseo bucal a afectaciones internas y medicamentos

Lamentablemente al portador del mal aliento el sentido del olfato se le encuentra ‘desensibilizado’ ante los olores continuos, y es el último en percatarse del mal aliento, hasta que alguien se compadece del enfermo y se lo comenta.
La halitosis o mal aliento puede tener diferentes orígenes. Puede deberse a factores locales y/o factores sistémicos.
Factores locales
Dentro de los factores locales podemos encontrar en primer lugar los referentes a la arcada dentaria. Piezas dentarias en mal estado, sea por caries, falta de aseo o presencia de restos alimentarios entre los espacios de los dientes.
Si después de comer la persona no tiene oportunidad de lavarse sus dientes, los restos alimentarios entran en descomposición y causan mal aliento, de ahí la importancia del cepillado dental.
Otra causa local que es fácil encontrar en la cavidad oral es una infección. Ya sea que se instale en las encías o en las amígdalas, con seguridad causará mal aliento. Cuando se resuelva la infección el paciente dejará de padecer su halitosis.
Factores sistémicos
Entre los factores sistémicos que originan halitosis debemos separar aquellos que tienen origen respiratorio y las de origen alimentario.
Los primeros se remiten a las infecciones: adenoiditis, amigdalitis, sinusitis, glositis, gingivitis, traqueitis, laringitis, y todas aquellas infecciones de asiento en vías respiratorias inferiores: bronquitis, pulmonía, neumonía, etc. Pero debemos señalar que las patologías cancerígenas o de tumoraciones malignas de vías respiratorias también causan mal aliento en el enfermo.
Referente al tubo digestivo, encontramos halitosis fisiológica en aquellas personas que consumen cierto tipo de alimentos (cebolla, ajo, chiles, rábanos, pepinos, cacahuates y condimentos). Éstos se identifican en la respiración de la persona que los consume.
La difícil digestión de ciertos alimentos también conlleva al mal aliento. Sobre todo en aquellos casos de personas con deficiencias vitamínicas o de enzimas digestivas que no logran metabolizar hasta el proceso final esos nutrientes. Otros factores son el tabaquismo y el alcoholismo.
Tipos de mal aliento
Otras causas del mal aliento incluyen condiciones de origen médico o químico. Por ejemplo, la disfunción del hígado, entre otros. Hay también medicamentos que pueden causar malos olores. La sequedad en la boca puede estar provocada por más de 300 fármacos, entre los que se cuentan antidepresivos y antihistamínicos. La disminución del flujo de la saliva en la boca ha sido identificada como una de las causas del “mal aliento de la mañana”.
Cómo combatir el mal aliento
Mantener una higiene bucodental adecuada. Hay que cepillarse los dientes tras cada comida, sin excusa. Pero no sólo hay que cepillarse los dientes, sino también la lengua y las encías.
Utilización del hilo dental para los espacios interdentales. Es esencial su empleo diario, así como la visita al dentista dos veces al año. No fumar; también provoca halitosis el consumo del alcohol. Consumir grasas con moderación. Hay alimentos potencialmente favorecedores de la halitosis, como el ajo o la cebolla.
No permanecer muchas horas sin ingerir alimentos. Es recomendable tomar una manzana entre comidas. También hay que beber agua para mantener oxigenada la boca; masticar un trozo de limón, con cáscara, durante un par de minutos tras las comidas. Pastillas y goma de mascar con menta (y siempre sin azúcar) también ayudan.

Doctora Georgina Soza
Telf: 2773099 Email: gsoza22@hotmail.com
Fuente: http://www.trejos.com/ENT/halitosis.stm, http://www.alimentacion-sana.com.ar/informaciones/novedades/Halitosis.htm