Salud y Sexualidad

Sobre la resiliencia

Dado el interés que algunas personas han manifestado en la resiliencia, respondo a las preguntas que profundizan en este apasionante tema

En un artículo publicado a finales de marzo planteamos que “la resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves”.
Esta capacidad deriva de la existencia de una reserva de recursos internos de ajustes y afrontamiento, ya sean innatos o adquiridos. De esta manera, la resiliencia refuerza los factores protectores que reducen la vulnerabilidad frente a las situaciones riesgosas (abuso de drogas, suicidios, embarazos tempranos, fugas de hogar, problemas de conducta, depresión, etc.)
Los seres humanos nacen con la capacidad potencial de hacer frente a las demandas del ajuste de su medio, desarrollar habilidades sociales y comunicativas, una conciencia crítica, autonomía y propósito para el futuro. El desarrollo y reforzamiento de la misma requiere de la estimulación contextual, familiar y de los pares.
Características de los niños/as resilientes
Estos niños/as y adolescentes suelen responder adecuadamente frente a los problemas cotidianos, son más flexibles y sociables, predomina lo racional, buena capacidad de autocontrol y autonomía. Además presentan:
* Adecuada autoestima y autosuficiencia.
* Mayor capacidad de enfrentar constructivamente la competencia y aprender de los propios errores.
* Mejores y más eficaces estilos de afrontamiento.
* Capacidad de recurrir al apoyo de los adultos cuando sea necesario.
* Actitud orientada al futuro, mayor motivación al logro.
* Optimismo y mayor tendencia a manifestar sentimientos de esperanza (vs. la desesperanza, que es un factor de riesgo).
* Mayor coeficiente intelectual.
* Capacidad empática(capacidad de comprender y aceptar los otros puntos de vista diferentes al nuestro).
* Accesibilidad y buen sentido del humor (hasta tener la posibilidad de reírnos de nosotros mismos en algunos momentos).
Estos rasgos y habilidades pueden y deben verse reforzados por la influencia positiva del medio familiar y el apoyo significativo de otros adultos en la vida del niño.
Según Loesel (1992), “los niños resilientes suelen vivir en un clima educacional estimulante y con límites claros; cuentan con modelos sociales que motivan el enfrentamiento constructivo, comparten responsabilidades sociales y se ven estimulados por la existencia de expectativas de logros realistas por parte de los adultos”.
Los factores protectores relacionados con los recursos sociales del niño, la niña y los adolescentes son:
* Presencia de un ambiente cálido.
* La existencia de madres (o sustitutas) apoyadoras y afectuosas.
* Comunicación abierta al interior de la familia, no hay temas tabú.
* Una estructura familiar sin disfuncionalidades muy importantes.
* Padres estimuladores, flexibles y emocionalmente presentes.
* Buenas relaciones con los pares.
* Debe estimularse la plenitud de relaciones sociales, esta tarea debe ser facilitada por la familia, fomentando las actividades motivadoras y desarrolladoras de la personalidad, como son, el deporte, la cultura, el arte, la recreación y la espiritualidad.
De estos elementos podemos inducir que el ambiente familiar, escolar, comunitario, social, puede y debe desarrollar estos factores potenciales de la personalidad de todos y todas.
Dr. Carlos Manuel Fernández Tenrreiro.
Profesor de sicología. UCA.
Clínica. Altamira D`Este. De la Vicky 2 cuadras al lago y ½ arriba. Managua.
Teléfono 2770209. Celular 8827475.