Salud y Sexualidad

Terapia floral

La terapia floral, a diferencia de otras terapias naturales, busca mejorar las malas condiciones internas que, en la mayoría de casos, terminan perjudicando el estado físico

Imagine combatir el miedo, la inseguridad, el desapego, la intolerancia, la tristeza y otras manifestaciones emocionales con flores. De eso se encargan 38 diferentes flores cada una con una función particular.
La terapia floral funciona acorde con las normas de las flores de Bach, nombre que se origina de su creador, el doctor Edward Bach, que en 1927 observó que la tristeza, los celos, el negativismo y los miedos no se podían curar con fármacos.
Así se dedicó a estudiar este problema y planteó la teoría de que los malestares físicos también tenían origen emocional y se podían curar con flores.
La terapia
Según Trina Campos, miembro y presidenta de la Sociedad Española de Terapia Floral (Seflor), la metodología de las flores tiene una aplicación sencilla. El eje principal de esta terapia es la entrevista. Ante el médico, el paciente se abre y expresa las cosas que le incomodan de su personalidad o de su estado en general, luego se le da un diagnóstico y la flor que debe tomar para acabar con su mal.
Una vez encontrado el origen de ese mal, Campos asegura que la flor resolverá el problema dependiendo de cada persona y la dosis. Al paciente, por ejemplo, se le recomienda tomar cuatro gotas de la esencia de la flor por un determinado periodo.
La preparación de las dosis básicamente consiste en fermentar en ron las flores hasta hacerlas esencia, con la tercera parte de agua. En caso que la persona no tome ron, o sea susceptible a éste, se le agrega vinagre de banano.
Alguna de las flores utilizadas
Mímulo: combate el miedo ante la soledad, las desgracias, la oscuridad.
Genciana: para el desaliento cuando todo va mal.
Haya: Lidia con la intolerancia, ayuda a ser comprensivo y ver lo bueno en los demás.
Violeta de agua: mengua la soberbia y el orgullo, permite la relación abierta con los demás.
Cerato: suprime la inseguridad, ideal para quienes carecen de confianza en sí mismos.
Castaño blanco: para las personas que no pueden evitar malos pensamientos e ideas fatídicas.
Alerce: para las personas que no se consideran aptas, es decir, para la baja autoestima.
Otras que pueden utilizarse son: ceratostigma, achicoria agrimonia, temblón, centaura, cerasifera, acebo, olmo, agua de roca y olvio.
En nuestro país esta terapia es relativamente nueva. Actualmente Camino, Fundación Intercultural para el Intercambio de Artes Energéticas, bajo el mando de Trina Campos, imparte cursos de dos módulos con costo de 20 dólares y consultas a 30 córdobas, de los cuales 20 son una contribución a la casa Hogar Infantil “Zacarías Guerra”. Esta labor también se ha llevado a las regiones del Caribe con auspicio de otras instituciones para proveerles a las mujeres una alternativa en terapia para beneficio propio o colectivo.
Si le interesa este tema puede contactarse con la dirección del Hogar “Zacarías Guerra” al 2675757, para informarse sobre cursos y consultas.
Trina Campos preside de la Fundación Camino, también es miembro principal de la Sociedad Española de Terapia Floral, asimismo miembro y terapeuta del Instituto Bach de Inglaterra.