Salud y Sexualidad

El sauna

Le trae como beneficio pérdida de líquidos innecesarios en el cuerpo y expulsión de sustancias tóxicas, asimismo quema unas 500 calorías en un promedio de 30 minutos

Si desea tener una experiencia agradable, que al final le dé vigor y ánimo sin hacer mucho esfuerzo físico y que integralmente beneficie a toda su persona, acostumbre practicarse un sauna.
El sauna consiste en introducirse en un baño donde hay vapor de agua con plantas medicinales que provocan a los pocos minutos una sudoración constante, relajante, agradable y sin fatiga.
Beneficios
El sauna trae como beneficio pérdida de líquidos innecesarios en el cuerpo y expulsión de sustancias tóxicas, asimismo quema unas 500 calorías en un promedio de 30 minutos; las vías respiratorias se favorecen, en especial por las plantas que se colocan en el sauna. Ayuda, específicamente, al sistema circulatorio, ya que la sangre fluye con mayor rapidez y se limpia. Los naturistas antiguos le llamaban “lavado de la sangre”.
La piel queda limpia, clara y tersa. El sauna optimiza el cuerpo, y si tiene exceso de peso le hace bajar casi media libra en 30 minutos. Si posee el peso adecuado, lo fortalece, y si tiene déficit, estimula sus glándulas a trabajar adecuadamente. Relaja los músculos y reduce el estrés. Retarda el envejecimiento. Hacerse un sauna equivale a caminar unas dos horas o trotar de tres a cuatro kilómetros, o haber dormido plácidamente unas ocho horas.
El sauna es una práctica muy antigua, ha existido en Europa y en América. En Europa, en las ruinas de Pompeya (300 años d.C.), se encuentran vestigios del sauna moderno. Con el cristianismo se prohibió y se destruyó por considerarlo promiscuo y fomentador del morbo. Sólo se mantuvo en los Países Nórdicos, pues es parte de su cultura.
En América ya lo usaban las comunidades indígenas. Se llama Temazcal, y no sólo tiene una connotación para la salud, sino también holísticamente.
De forma ordinaria la mujer lo preparaba, y antes de entrar a él hacía una “limpia” a las personas para que se libren no sólo de las toxinas, sino de los espíritus o de las malas “vibras”. En el periodo de la conquista y la cristianización fueron destruidos en la mayoría de las comunidades por los españoles.
La dinámica es la siguiente: se prepara el vapor de agua con las plantas que agradan al paciente, como cola de caballo, canela, orégano, zacate de limón, etc., tarda unos 20 minutos en estar listo. Ordinariamente entra una sola persona, pero caben dos. Se ingresa sin ropa o con la menor cantidad posible, para aprovechar el vapor. Hay sillas donde se sienta y empieza a recibir el vapor.
A los diez minutos abra la ducha y échese agua fresca, esto hace que la dilatación de los poros que provoca el vapor con el agua fresca expulsen las sustancias tóxicas. Esto realícelo tres veces hasta salir. Se puede llevar un paste o un cepillo suave y estarse frotando para remover las células de piel muertas. También se puede acompañar de un par de chinelas y toalla.
Hacerse un masaje completo o relajante después del sauna es ideal para su salud y la mejor inversión semanal que usted puede realizar. Pueden practicarse uno o dos saunas por semana. En programas reductivos, a diario o día de por medio.
Toma nota
La Clínica de Terapias Naturales ofrece: sauna, masaje, acupuntura, consulta naturista, productos y orientación personal. Cursos de medicina natural, acupuntura y masajes.
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