Salud y Sexualidad

El bajo rendimiento académico


El rendimiento académico ha sido desde siempre una preocupación tanto de las autoridades universitarias como de los estudiantes.
Entre las causas de que el potencial de aprendizaje no alcanza a crecer como debería pueden citarse muchas: los estudiantes pueden tener asistencia irregular a clases, pobreza, por lo que deben trabajar en lugar de estudiar, desmotivación, pérdida de atención o distracciones durante la exposición, entre tantas otras cosas.
No obstante, se sabe que cada estudiante rinde diferente porque proviene de un ambiente sociofamiliar distinto, de diferentes condiciones socioeconómicas, de otras experiencias previas y por ende, de otro potencial para aprender, y rinde por la sumatoria de todos estos factores.
Estos problemas constituyen un cuello de botella para lograr alumnos de buen rendimiento académico. Urge buscar soluciones a este problema tan complejo. Si se supone que hubo una enseñanza secundaria deficiente, se asume que necesitan cursos libres o propedéuticos, pues quien edifica sobre una mala base es como quien edifica una casa sobre arena: se cae.
Los profesores de estadística manifiestan que las dificultades se evidencian en la solución de problemas, en la descripción del comportamiento de las variables, en la interpretación de los hechos y fenómenos estadísticos dentro de la realidad ambiente… O sea que los alumnos no saben pensar suficientemente bien. ¿Qué hacer?
Para pensar mejor
A nivel convencional se prescriben aminoácidos, vitaminas y minerales para que el cerebro tenga gran disponibilidad de recursos para funcionar bien, pero si la causa del bajo rendimiento no es la deficiencia de esos nutrientes, el fracaso será rotundo y el éxito sólo lo dará la fe de quien considera que porque está tomando medicina aprende mejor.
Aceptamos que a veces funcionan los cursos de nivelación para los que llegan a la universidad con una formación altamente insuficiente.
Pero hay alumnos que tienen bajo rendimiento por la mala integración de su personalidad. Para éstos la medicina alternativa ofrece muchas esperanzas. Hay medicamentos homeopáticos y hasta de terapia floral para quienes tienen dificultades de concentración.
Medicamento personalizado
Hay medicamentos para los que habiendo estudiado bien, se les olvida todo antes del examen. Hay medicamentos para quienes no aprenden porque se distraen mucho, y los hay para quienes no rinden porque los problemas familiares les afectan demasiado.
En fin, una vez identificado con claridad el desequilibrio de personalidad que origine bajo rendimiento académico, se le puede dar un medicamento que reintegre la capacidad del alumno, el cual, por supuesto, ha de identificar el defecto y querer corregirlo.
Claro que los medicamentos son individuales, y hay que identificar bien el carácter de cada alumno para prescribir su tratamiento. Esto es lo que hacemos en la Clínica y Academia de la Upoli para quien desee mejorar.
*El Dr. Alfredo Agustín Ruiz P. atiende en la Clínica y Academia Monte Tabor, de la Upoli. Tel.: 2494594.