Salud y Sexualidad

Contrajo Sida a los 16 años y ahora lucha contra el VIH

La activista señala que, a pesar de tener Sida, se puede tener una vida normal, trabajar, estudiar, soñar, tener hijos

México / EFE
La activista brasileña Valéria Piassa Polizzi, portadora del VIH desde los 16 años, ha comenzado una campaña en México para sensibilizar a los jóvenes de este país sobre la enfermedad, de la cual dice que no debe ser asociada con la muerte.
Piassa, autora del libro "Por qué a mí" (Alfaguara), que ha vendido unos 250 mil ejemplares en su país, manifestó en entrevista que cree que en México hay aún poca información adecuada para los jóvenes sobre la enfermedad.

Desinformación
"Hay mucha desinformación y esto debe de cambiar, se deben crear campañas informativas", sostuvo Piassa, de 35 años, quien explicará en México cómo ella se contagió del VIH en su primera relación sexual de pareja, por tener sexo sin protección.
La activista dijo que en su acercamiento con los jóvenes mexicanos se ha dado cuenta de que aquí todavía se asocia demasiado al Sida con la muerte, lo que, a su juicio, da idea de que hay una enorme ignorancia en torno a la enfermedad.
Además, dijo que en México hace falta que se conozca que una persona pública tiene la enfermedad, "porque así la gente se da una idea clara de lo que es la enfermedad, sin necesidad de fantasear".
A punto de concluir sus estudios de periodismo, Piassa señala que a pesar de contraer Sida, "se puede tener una vida normal, trabajar, estudiar, soñar, tener hijos".
Sobre su libro dijo que lo escribió hace más de una década, animada porque en su país tampoco habían demasiados testimonios sobre la gente con VIH.
Recordó que cuando ella se enteró de que era seropositiva viajó a California (EU), donde se dio cuenta de que la realidad era otra, que permitía una vida más allá.

Viviendo con el virus
"Mientras que en Brasil el Sida era símbolo de muerte, en California se empezaba a hablar de personas que vivían con el virus", señaló.
Aquello la motivó a que quisiera compartir su experiencia con toda la gente, ya que contagiarse de Sida, por las distintas vías de contagio que tiene la enfermedad, "le puede pasar a cualquiera".
Según la activista, su país ha avanzado a pasos agigantados en cuanto a sensibilidad hacia los seropositivos, prueba de ello es que es el único de la región que otorga los medicamentos a los enfermos, sin importar si cuentan o no con seguro médico, una batalla que ganaron en su día los activistas, las ONG y la población en general.
Su testimonio fue uno de los que en Brasil contribuyó a que se impartiera educación sexual continua a los jóvenes, algo que espera que también suceda en México.
Dijo que ya se ha dado un primer paso, pues se han adquirido más de 52 mil libros para escuelas del Estado de México, vecino a la capital mexicana.
Piassa está casada y lleva nueve años bajo medicación, lo que le ha permitido vivir con la enfermedad controlada.