Salud y Sexualidad

Operación de cambio sexo a un menor


El juez admitió la solicitud efectuada por los padres de Natalia para que su hijo llevase a cabo una operación de feminización de sus genitales, después de dos negativas judiciales
Buenos Aires/EFE
Argentina se puso a la cabeza de toda Latinoamérica en reconocimiento de identidad sexual con la primera autorización judicial de cambio de sexo a un menor de edad y de adecuación de su documento de identidad y partida de nacimiento.
Después de tres años de lucha en los tribunales, Natalia, de 17 años, consiguió que esta semana un juez de la provincia argentina de Córdoba fallase a favor de la operación, confirmó el coordinador del Área Jurídica de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Pedro Paradiso Sottile.
Libertad de decisión
Paradiso explicó que el magistrado basó su fallo en que el apartado de trasplante de órganos del Código Civil argentino reconoce la capacidad psicológica de los menores para decidir sobre su cuerpo, así como el artículo 12 de la Convención de los Derechos del Niño.
“Es un fallo histórico, ya que es la primera vez que un caso de este tipo se hace público en toda Latinoamérica, y esto va a ayudar a un montón de personas que se encuentran en la misma situación”, aseguró.
El juez Rodolfo Mario Álvarez admitió la solicitud efectuada por los padres de Natalia para que su hijo llevase a cabo una operación de feminización de sus genitales, después de dos negativas judiciales que les obligaron a hacer público el caso ante los medios de comunicación, lo que hizo que la adolescente tuviera que enfrentarse a situaciones “muy difíciles”.
La peregrinación por los juzgados comenzó en 2004, cuando Natalia ya se había sometido a numerosos análisis psicológicos que confirmaron su determinación.
Inicial negativa judicial
Las negativas judiciales se basaron en que la potestad de sus padres no era suficiente para autorizar una intervención “irreversible”.
“Con cada negativa, Natalia se hundía más llegando a peligrar su vida por una crisis emocional. Le dijeron muchas barbaridades en el proceso y gracias al apoyo de su familia y de sus amigos sigue viva, porque de ser por el Estado y la justicia argentinos se habría suicidado”, denunció Paradiso.
Tras la publicación de su situación en la prensa, en 2006 el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba ordenó tratar el caso y nuevas pericias psicológicas recomendaron la cirugía y el cambio de identidad legal.
“Cuando la ves y la conoces, no tienes duda de que es una mujer. Es imposible pensar otra cosa”, aseguró el coordinador judicial del CHA.
Después de la operación, Natalia contará con supervisión psicológica hasta los 21 años.
Según Paradiso, a pesar de que ahora está feliz por primera vez, ya que “no tiene muchos recuerdos felices”, la presión social a la que seguirá sometida es “muy fuerte” porque “es muy difícil que las organizaciones tomen en serio la identidad de género”.
“En la actualidad sigue habiendo mucha homofobia, transfobia e ignorancia”, subrayó.