Salud y Sexualidad

Niños sanos y fuertes

Entre mayor sea el contacto de la niñez con la naturaleza y con los alimentos que ésta nos proporciona, mejor será el funcionamiento de su cuerpo y prevendrán enfermedades

Un niño tierno duerme muchas horas, y si no lo hace es por hambre, está sucio, tiene frío o calor, o por algo inusitado. Poco a poco empieza a sonreír, a fijarse en las personas y objetos, y a seguir los movimientos con sus ojitos. Su piel debe ser limpia, tersa, de buen color, carnes duras y sin exceso de grasa.
Los niños deben vivir en un ambiente sano, feliz y sin perturbaciones. No hay que cargar su mente con ideas negativas o violentas, pues tienen derecho a crecer con sus padres en familia, en un hogar, con el debido alimento y estimulación precoz, educación y recreación.
Aliméntelo para la vida
La alimentación de los niños debe estar acorde a sus necesidades evolutivas. La primera alimentación debe ser la leche materna, poco a poco se va combinando con cereales, verduras, frutas, pan o tortillas.
Desde el punto de vista naturista, no es necesario que le dé carnes o productos animales, pero si esto es muy difícil y no tiene una orientación adecuada, entre más tarde le dé productos cárnicos, procesados, de caja, botella o comida chatarra, será mejor para el niño y para los padres que pronto tendrán que buscar medicina para las alergias, enfermedades respiratorias, diarreas o estreñimiento, trastornos digestivos, dolores de cabeza, asma, anemia y otros males.
Los dulces, galletas, gaseosas, paletas, chicles sólo ensucian y hacen toxemia en el cuerpecito sano de su hijo. Dele una alimentación lo más natural posible y practíquela también usted en casa, y todo será mejor.
Y si se enferma...
Cuando el niño enferma es por descuido en la alimentación, falta de higiene, accidentes, contagio o alguna deficiencia congénita, debe valorar qué está pasando, llevarlo a su naturista o médico y cuidar que la medicina no sea más perniciosa que la enfermedad.
Los niños tienen gran capacidad de recuperación de las enfermedades y algunas veces se peca dando o inyectando medicinas químicas pesadas. La medicina natural puede tratar con éxito las enfermedades de los niños, si no, pregúntele a las abuelas.
Vigile día a día a su niño
Hay que vigilar diariamente el crecimiento y desarrollo de los niños. Por un lado con el control de su tarjeta de salud que el médico le señala y que incluye talla, peso, inmunizaciones y otros controles. Por otro lado, con la observación cotidiana del desarrollo de sus músculos, el habla, sentidos, inteligencia y destrezas. Hay que cuidar la dentición, las normas de aseo personal y cuando es su tiempo, la asistencia a preescolar o escuela.
Algo muy importante es aprovechar la capacidad lúdica de los niños, la creatividad, iniciativas y la comunicación con los familiares, vecinos, compañeros o amiguitos. Hay que rodear al niño de un ambiente natural y creativo, más que de un ambiente fantástico, artificial o de juguetes exóticos, violentos o de cliché como muñecas “fresa” o “héroes” irreales.
Si vive en la ciudad lleve a sus niños al campo, al mar, a la montaña y verá qué felices son. Póngalos en contacto con las flores, plantas, árboles, animalitos no peligrosos y despertarán inmensamente su sensibilidad y amor por la vida y la naturaleza.
TOME NOTA
Francisco Picado atiende consulta médica naturista y acupuntura; masajes, sauna y regulación de peso. Hace diagnóstico por iris, péndulo y bioenergético. El seis de octubre inicia el curso de Cocina y Nutrición Vegetariana, infórmese. Clínica de Terapias Naturales, antiguo cine Rex, 75 vrs. al lago, mano derecha. Telf.: 244 2888. Cel.: 861 7881. E-mail: terapiasnat@yahoo.com