Salud y Sexualidad

Psiquiatría y conducción vehicular

En algunos países, la presencia de alteraciones de la personalidad, o trastornos psiquiátricos o neurológicos es conocida causa de inhabilitación temporal o definitiva para conducir

El incremento vehicular, sumado a las malas condiciones de las carreteras y una deficiente cultura de prevención de accidentes, son elementos que influyen en los altos índices de accidentes.
Otro elemento es la falta de estudios médicos-psiquiátricos, para determinar si la persona tiene la capacidad mental para estar al frente del volante, principalmente cuando se trata de transporte público.
Una profesión delicada
Hay países que tienen como regla una evaluación psiquiátrica y psicológica antes de que la persona obtenga una licencia de conducir. En Nicaragua no se hace, pero en el mundo moderno todo chofer que conduzca en condiciones especiales, teniendo en sus manos a colectivos humanos, es sometido a una evaluación psiquiátrica para conocer las características de la personalidad o la presencia de afectaciones mentales limitantes.
Los conductores de trenes de pasajeros y los pilotos de aviación comercial cuentan en sus respectivas líneas aéreas y compañías, con especialistas de salud mental, haciendo que su personal se someta a exámenes periódicos obligatorios. El objetivo es simple: detectar enfermedad mental, afectaciones psicológicas, agotamiento, abuso de alcohol y de drogas, que puedan poner en riesgo la vida de los pasajeros y del resto de conductores en la carretera.
En algunos países, la presencia de alteraciones de la personalidad, o trastornos psiquiátricos o neurológicos, es conocida causa de inhabilitación temporal o definitiva para conducir, máxime transportes colectivos o de carretera.
No sólo es reeducar
El nuevo reglamento o código del tránsito, elaborado por la Policía Nacional y aprobado por la Asamblea Nacional, plantea la obligación de someter a un proceso de reeducación a aquellos choferes que, por incurrir en faltas graves o reiteradas, se les suspenda la licencia de conducir.
Sin embargo, no debería tratarse sólo de varios seminarios, esto tiene que ir acompañado de un proceso de evaluación psicológica y psiquiátrica que detecte en ellos posibles causas de inhabilitación.
Igualmente, estos conocimientos y capacidades en las áreas evaluativas y clínicas, permitirán la elaboración de informes y recomendaciones a las estructuras superiores de tránsito de la Policía Nacional, para que el conductor sea enviado a recuperación.
La espiral de accidentes y de muertes en ascenso en los últimos años, debe ser causa de alerta para la jefatura de la Policía Nacional. Es un asunto de prevención, que de no atenderlo tendría por nefastos resultados más pérdidas de vidas humanas.
Ese es el reto.
Dr. Carlos Manuel Fernández.
Profesor de Psicología, UCA.
Especialista en Psiquiatría.
Atención a adolescentes y adultos.
Clínica: Altamira D`Este, de La Vicky dos cuadras al lago y ½ arriba, casa 109. Managua.
Teléfono: 277-0209. Celular: 88-27475.