Salud y Sexualidad

Enemigos del sexo

Acaba con los culpables de la falta de deseo sexual, recupera con tu pareja las ganas de hacer el amor y cultiven todo su erotismo

¿Reconoces haber perdido el interés por el sexo, pues sientes que el deseo por tu pareja ya no es el mismo, que lo que antes te apasionaba hoy te da flojera, y que antes acariciabas a tu amor con toda la pasión, pero ahora él ya no despierta tu emoción ni tu erotismo?
Difícilmente vas a desarrollar tu excitación y alcanzar el orgasmo, si no existe en ti el deseo previo que te encienda y prepare tu cuerpo y tu mente. Los psicólogos expertos en sexología, Ernesto López y Miguel Costa, autores del libro “Cómo vencer la pereza sexual”, explican cuáles son los enemigos del deseo, así es que por favor ¡diles adiós para siempre!

Autoestima: Sentirte bien por lo que haces y valorarte positivamente por las metas en que te involucras es una forma de cultivar tu atractivo personal. La autoestima es una gran guía para tu vida sexual.

Prejuicios: Si piensas que las relaciones sexuales deben surgir inmediatamente, sin trabajo y sin hacer nada, es una creencia errónea que te puede llevar a la desesperanza y a la resignación.

Descuido: Si relacionas el sexo con lo espontáneo, estás equivocada, porque también necesita planearse. Para que tú y él no se enfríen, fomenten en su relación las cosas románticas; fuera de la alcoba mantengan un nivel alto de intimidad, y dentro de ella lograrán maravillas.

Inercia: Haber perdido el interés sexual no ha sido algo repentino, sino un proceso gradual. De igual modo, recuperar del interés perdido no sucederá sólo por quererlo, sino sólo si ambos se esfuerzan y cambian actitudes.

Expectativas: Todavía hay muchos mitos y tabúes sobre el sexo. Las expectativas ingenuas hacen que si tus experiencias sexuales no son del todo satisfactorias, tu deseo se apague.

Falsedad: Para mantener tu relación amorosa satisfactoria, debes hablarle a tu pareja sobre lo que sientes y deseas. Si ambos comparten sus inquietudes y sus temores, crean una intimidad que fomenta el deseo de estar junto al otro.

Estrés: Si tus preocupaciones crecen, tu cuerpo se queda sin energía y, por lo tanto, tu deseo se inhibe. Para solucionar esto necesitas cambiar sustancialmente tus actitudes y tu estilo de vida.

Rutina: Tener sexo determinados días de la semana transforma el placer en costumbre. La sexualidad debe condimentarse con palabras, juegos, sonidos y diversión. Preparen el escenario, identifiquen qué les excita. Incluyan novedades en sus relaciones sexuales, compartan todas sus fantasías.

Pudor: Durante el acto sexual, dile a él qué quieres, qué te gusta y qué no, con qué técnica, frecuencia y rapidez. No tengas miedo. Recuerda también conocer y satisfacer las preferencias de él.

Problemas: Si tienes problemas con tu pareja, éstos disminuyen la libido de ambos. Es mejor que hablen de ellos con sinceridad e intenten solucionarlos. No piensen que con el tiempo, eludiéndolos o haciendo el amor se solucionarán; al contrario, si no los arreglan siempre afectarán su vida sexual.

Rigidez: Todos los consejos que recibas sobre sexualidad son sólo para orientarte, porque cada persona es un mundo y cada pareja también. Por eso en ti está el conocer, aprender y practicar las formas más adecuadas para aumentar la satisfacción sexual en pareja.

Fuente: www.esmas.com