Salud y Sexualidad

Sorpresa: la chispa del amor

Si no hay sorpresa viene el aburrimiento, el letargo y la separación

EFE / Reportajes
Tomar desprevenido al otro, conmoverle o maravillarle con algo imprevisto, raro o incomprensible. Estas definiciones “de diccionario” del término “sorprender” no sólo son aplicables sino imprescindibles en el terreno amoroso, ya que para muchos expertos, las parejas no fracasan por falta de amor, sino por falta de novedades y estímulos que las mantengan vivas.
Hasta los primeros años del siglo XX, en España aún funcionaba el “matrimonio por sorpresa”, una práctica que consistía en celebrar la unión matrimonial canónica con el consentimiento de los contrayentes, ante testigos aptos y un sacerdote con jurisdicción, pero éste no había sido requerido previamente para esa ceremonia, que a veces celebraba en contra de su propia voluntad.
Esta peculiar forma de casarse --que era considerada válida, aunque no lícita-- y que consistía en contraer matrimonio sorprendiendo al párroco, ha pasado a formar parte ahora del anecdotario de los libros de historia.

No pierda la capacidad de sorprender
Los tiempos han cambiado. Ahora la sorpresa no radica en la forma en que se consuman los matrimonios, sino que lo sorprendente es que las uniones sean duraderas, habida cuenta de que los divorcios y separaciones aumentan año con año en muchos países. Y en buena parte de los casos la ruptura se debe a que sus integrantes han perdido la capacidad de sorprenderse.
Para Walter Riso, psicólogo y escritor italiano afincado en Colombia, “cada uno debe tener un espacio de reserva personal para reafirmar la condición de ser independiente. Si dos personas se conocen de memoria y saben absolutamente todo, perderán lo principal, la sorpresa, el asombro de descubrir cada día algo nuevo”.
“Si no hay sorpresa viene el aburrimiento, el letargo y la separación”, concluye lapidariamente el experto, autor de recordados libros sobre el amor y las relaciones, basados en su larga experiencia como terapeuta de parejas.

Consejos para no perder la “chispa”
Para mantener encendida “la chispa del amor” sin que la apaguen los gélidos vientos del tedio y la monotonía cotidianos, los expertos recomiendan seguir unos sencillos trucos para sorprender al otro, tanto en la cama como fuera de ella:
• Arriésguese a innovar: Permita que las sorpresas y las situaciones no sujetas a un control tengan un protagonismo en su vida de pareja: buscar otros lugares para el afecto, visitar lugares diferentes, compartir nuevas relaciones, asistir a espectáculos, cultivar aficiones y distracciones no conocidas son una fuente de bienestar compartido, ya que no hay mayor aventura que la de descubrir lo nuevo.
• Cambie de escenario: La cama es el lugar más cómodo para hacer el amor, y el coche es otro de los más habituales y emocionantes, pero no hay que limitarse a estos sitios, porque la costumbre lleva al desestímulo. La cocina o la ducha, dentro de la casa, o el campo, la playa y otros entornos naturales son buenas opciones para prodigarse arrumacos y “algo más”.
•Alimente la incertidumbre: Las preguntas del estilo ¿Sabes lo que haremos esta noche?, sonrisas y miradas de complicidad, cartas de amor, actitudes enigmáticas y otros recursos que fomenten un ambiente de incertidumbre y tensión amorosa, ayudan a multiplicar el efecto de la sorpresa.
• Un baño de intimidad: Hacerle un masaje en la cabeza y los hombros a la pareja, enjabonarle el cuerpo con suavidad, lavarle el pelo con lentitud o pasarle la esponja por la espalda son algunas de las posibilidades tan tiernas como sensuales que ofrecen la bañera o la ducha.
• Mensajes para “entrar en calor”: Llamar por teléfono a la pareja o enviarle un correo electrónico o un mensaje de móvil (SMS) para confirmarle una cita, dándole pistas sobre lo que harán cuando se vean o lo que le espera al otro durante en encuentro, son formas originales de transformar las tecnologías de comunicación en “tecnologías de seducción”, para preparar el terreno y avivar el deseo. El resultado puede ser asombroso, siempre que no se abuse de este recurso.
• Toques de ternura y pasión: Caricias con las pestañas en ciertas partes de la anatomía, miradas intensas en cualquier momento y situación, susurros cargados de intención, gestos de ternura en un momento oportuno pero inesperado... Estas pequeñas sorpresas, en forma de muestras de afecto, originalidad o de deseo, son uno de los grandes “condimentos” de la vida de pareja y fortalecen el vínculo.
• Huya de la monotonía sexual: El más intenso de los orgasmos puede volverse tedioso si se utilizan siempre los mismos recursos para conseguirlo todas las veces. Utilice sus posturas y técnicas favoritas para encender la pasión, pero en cuanto la situación se ponga más caliente e intensa, opte por formas de placer y expansión diferentes de las que acostumbra.