Salud y Sexualidad

Dos técnicas para combatir la infertilidad

La fecundación artificial ya se aplica en nuestro país y es una respuesta para las parejas que por diferentes motivos tienen dificultades para procrear

Doren Roa

En Nicaragua, tecnológicamente, no estamos tan atrasados en cuanto a las técnicas para la fertilización artificial. De hecho, el doctor Carlos Salgado, ginecólogo especialista en ultrasonido, colposcopía, crioterapia e infertilidad, es el único médico que pone manos a la obra para hacer realidad el sueño de muchas parejas: crear una nueva vida.
Según nos dice el especialista, la inseminación artificial también es conocida como reproducción asistida, y se aplica a las parejas que tienen dificultad para procrear.
La idea de la inseminación intrauterina es crear las condiciones para incrementar la cantidad de los gametos masculinos o femeninos (espermatozoides u óvulos), a su vez aumentar la calidad de los mismos para facilitar su interacción. Luego colocarlos más cerca del sitio de la fecundación, buscando mayores probabilidades de embarazo.
Salgado nos explica que primero se obtiene una muestra de semen, el cual preparan con técnicas de laboratorio. Luego separan los espermatozoides de menor calidad y los muertos, para poder preparar un concentrado de “buenos” espermatozoides”.

Fertilización in vitro
Esta técnica consiste en la transferencia de embriones con los que se procura la fecundación fuera del cuerpo de la madre. “Para esto preparamos a la madre para que produzca dos o tres óvulos y en el momento en que tienen un tamaño adecuado se capturan mediante ultrasonido, utilizando después un sistema especial de agujas para succionar. Seguido, hacemos la captura ovular”, explicó
“Con los óvulos listos, nos trasladamos al proceso respectivo con el varón, en un proceso similar a la inseminación intrauterina, tomando el concentrado de espermatozoides de mejor calidad”, reiteró.
“De este modo podemos hacer la fertilización in vitro, colocando dos o tres óvulos en una concentración determinada de semen y los ponemos en un medio especial de incubación, a una temperatura aproximada a la del cuerpo, y los dejamos que se fertilicen”, explicó Salgado.
Generalmente, a las 48 horas ya deben estar fertilizados. Obviamente, como la naturaleza manda, no se van a fertilizar todos los óvulos. Seguido de este proceso, con una cánula especial son colocados dentro de la mujer, ya fecundados.

Técnica avanzada
Según explicó salgado, la técnica de la fertilización in vitro es una de las más avanzadas y se pone en práctica cuando han fracasado las técnicas normales, es decir, “cuando la pareja ya intentó la fecundación durante un año de relaciones sexuales sin resultados y se hicieron los estudios, descubriendo el problema”.
Generalmente nunca se comienza con esta técnica cuando de fecundar se trata, ya que ésta requiere de un procedimiento previo.
Sin embargo, siempre hay una excepción a la regla. Cuando las trompas de Falopio están totalmente atrofiadas, entonces se debe realizar directamente las fertilización in vitro. Esto porque para la inseminación artificial es necesario tener las trompas en perfecto estado.

Causas de infertilidad
La infertilidad generalmente se da en las mujeres en un 40%, en los hombres se refleja en el otro 40% y el 20% restante se conoce como infertilidad de causa inexplicada. “Esto significa que a pesar que hacemos exámenes en la pareja y que éstos revelan que todo está bien, pero en la práctica demuestra lo contrario”, explicó Salgado.
Dentro de las causas en la mujer, las más recurrentes son problemas relacionados con la ovulación. Esto se refleja en la falta de ciclos menstruales en los que haya una ovulación normal, o puede ser que los tenga, pero de una manera desordenada.
El doctor Salgado comentó que “otra causa puede darse en las trompas de Falopio. Estos son conductos donde se lleva a cabo la fecundación, y hay la posibilidad que estén obstruidos o alterados debido a cirugías anteriores o infecciones pasadas.
Cuando el problema es la esterilización quirúrgica es necesario hacer una intervención para revertir el efecto, pero se debe reconocer que ésta no alcanza el ciento por ciento del éxito en un futuro embarazo. De hecho, el éxito dependerá de ciertas circunstancias, tales como el tipo de cirugía en el corte de las trompas y el tiempo que haya pasado desde la operación.
En el caso del hombre, la infertilidad puede ser producto de la baja calidad de sus espermatozoides, cuando hay defectos en sus movimientos, cuando su cantidad es reducida, o por su ausencia total en el líquido seminal (aspermia).
“Los defectos del hombre son más difíciles de tratar y es por ello que muchas de las técnicas asistidas (entre ellas la inseminación artificial intrauterina), es para superar estos defectos”, añadió.
Lo normal es que un hombre tenga al menos 20 millones de espermatozoides, pero si tiene por debajo de esta cantidad, entre 15 ó 10 millones, es candidato para la inseminación intrauterina, técnica que no hay que confundir con la fertilización in vitro, porque son completamente distintas, especificó Salgado.
*Agrademos la colaboración del doctor Carlos Salgado, especialista en Ginecología, Ultrasonido, Colposcopía, Crioterapia e Infertilidad. Puede visitarle en el Centro Médico Eugenia, de la iglesia El Carmen 1 c. al sur, teléfono 266-8113 o al 855-2280. De igual forma puede encontrarlo en el Hospital Metropolitano Vivian Pellas, consultorio No. 210. Teléfono 255-6897 Ext. 4210 / 4240.