Salud y Sexualidad

Poemas en el cuerpo

Con su pluma cual estilete, despoja a Julia de su ropa y escribe en la pierna de nuestra amiga de Cortazar: “Si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento”

“Llenaré tu cuerpo de poemas”, le prometió Carlos a Julia, y ésta de inmediato soñó con el orgasmo que tendría. Letras en su piel desnuda se le antojaron de lo más sensual, al menos mucho más interesantes que aprender las maravillas del beso en ‘la carne del amor’ con una fresa, aunque la relación es pornográficamente inexacta, en el mundo de las terapias del amor es correcta.
“¿Y qué poemas pondrás sobre mi piel?”, preguntó Julia en un vano intento de coquetear como chica de 15 años, aunque su ‘Lolita’ está lejos de la actualidad del siglo veintiuno y no era la carnalidad despiadada de los 60.
“Te escribiré como Ángel González; Si yo fuese Dios y tuviese el secreto, haría un ser igual a vos”.
Julia siente que el corazón se le desboca, le falta la respiración, cree que va a morirse por ese hombre entregado a la poesía y al amor en letra gótica sobre la piel amada que es su silencio.
“Escribiré que no muero de amor, al igual que Sabines, muero de ti, amor, de tristeza mía, de lo insoportable que soy sin ti”.
Julia desea tenerlo en frente y entregarle en sus manos al poeta su ropa interior. Así él podrá atesorar para siempre esa prenda de vestir que reacciona a sus palabras y prometidas letras sobre la carne del placer.
“Venite --ordena Julia al poeta--, dejame ser el papel, tu obra de amor escrita en ardiente piel”.
“Dame 20 minutos”, promete el poeta.
El poeta se adelanta 15 minutos. En la puerta muestra su pluma fuente, las palabras son innecesarias. Con su pluma cual estilete, despoja a Julia de su ropa y escribe en la pierna de nuestra amiga de Cortazar: “si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento”. La pluma del poeta se acerca a los muslos de Julia y anuncia a Lorca; verde que te quiero verde...
“Perdón - se excusa el poeta – se me acabó la tinta”.
“¿Qué? – protesta Julia – ¡He escuchado de coitus interruptus, pero esto es el colmo”.
Con la magia deshecha, una noche más perdida en la búsqueda incesante de la caricia que la haga sentir viva, Julia recuerda la verdad de todas las cosas; el amor es ese horizonte que se aleja.