Salud y Sexualidad

Voyeurismo

Observar a alguien en la intimidad o sosteniendo relaciones sexuales puede ser simple curiosidad, pero cuando es un sentimiento compulsivo a esto se califica como trastorno mental

El voyeurismo es una práctica en la cual un individuo obtiene placer sexual al observar a otras personas. Puede que esas personas estén manteniendo relaciones sexuales, se encuentren desnudas, ataviadas sólo con ropa interior o de un modo que el observador considera atractivo.
El término 'voyeurismo' se deriva del verbo francés 'voir' (ver) y el sufijo 'eur'. Una traducción literal sería 'mirón' con una connotación peyorativa. Por extensión, el término se utiliza también en un amplio contexto e incluye, por ejemplo, el 'voyeurismo del telespectador'.

Diversas formas
Las prácticas voyeuristas pueden adoptar diversas formas. No obstante, su rasgo característico es que el voyeur (o mirón) no interactúa directamente con su objeto de atracción, este último a menudo desconoce el hecho de que está siendo observado.
El voyeur suele mantenerse a una cierta distancia empleando prismáticos, cámaras, vídeo cámaras y demás artilugios para cumplir su cometido. En ocasiones, la estimulación que le provoca esta práctica forma parte de una fantasía masturbatoria en la que se recrea mientras observa o la evoca posteriormente.
El elemento principal en el voyeurismo, y el factor que lo distingue de la mixoscopía (el placer de observar a otros teniendo sexo), es que quienes son observados no lo saben. Puede excitar mucho al voyeurista la posibilidad de ser descubierto. Algunas personas lo llevan hasta sus límites y se arriesgan a ser descubiertas porque de esa manera su excitación se incrementa.

Invasión a la privacidad
Según la clasificación del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, (DSM-IV), de la American Psychiatric Association, se trata de un tipo de parafilia. Es pertinente recordar que el voyeurismo implica una invasión de la privacidad de otras personas.
En algunas culturas es completamente intolerable y calificado de perversión, además de encontrarse tipificado como delito. El voyeur suele ser varón, pero también hay mujeres aficionadas a esta práctica.
El Reino Unido agregó esta ofensa al Sexual Offences Act of 2003, criminalizando el acto de espiar a alguien sin su consentimiento. Canada creó una ley similar a finales del 2005, declarando al voyeurismo un delito sexual.
Estados Unidos también penaliza esta práctica y en nueve estados del país hay leyes que castigan específicamente el video voyeurismo, lo cual implica filmar a alguien sin su consentimiento mientras se encuentra en situaciones privadas.
Sin embargo actualmente, cada vez hay más cámaras listas para captar momentos comprometidos. Con la proliferación de los teléfonos móviles y de los programas de tele realidad o “reality show”, fisgonear las vidas ajenas se ha convertido en una práctica bastante común, muchas veces alentada con fines comerciales.