Salud y Sexualidad

La dulce terapia de los besos

El beso estimula la secreción de distintos compuestos hormonales que produce nuestro organismo y que funcionan como analgésicos y fortalecen las defensas inmunológicas

EFE / Reportajes
En las hemerotecas puede rastrearse el caso de una joven canadiense, que falleció hace unos meses en Québec después que los médicos no pudieron solucionar la reacción que sufrió al darle un beso a su novio, quien había comido un dulce de mantequilla de maní, al cual ella era alérgica.
Además, de acuerdo con algunos expertos, los besos pueden transmitir las bacterias de las caries que suelen proliferar en la placa dental de muchas personas, y son uno de los principales medios de contagio de la mononucleosis infecciosa, causada por el virus de Epstein-Barr y popularmente conocida como “la enfermedad del beso”.
Pero la mayoría de las veces los besos no son tan mortíferos ni perjudiciales, sino todo lo contrario. Por ejemplo, son beneficiosos en el terreno de la pareja, donde son uno de los elementos claves en una relación sexual y un contacto tan importante que puede decidir el futuro del acto amoroso.
Mimos saludables
La sexóloga británica Denise Knowles es una entusiasta partidaria de que las parejas se besen con entrega, y no se limiten a juntar los labios en un acto reflejo sin emoción.
Explica que “es fácil que las parejas se olviden de besarse, pero es una manera muy efectiva de compartir intimidad. Se hace mucho hincapié en mantener muy buenas relaciones sexuales, pero mucha gente se olvida de que un simple beso es una manera fácil de mantener el contacto”.
“El beso aporta tanto bienestar y placer como el buen sexo, y es más fácil, pudiendo disfrutarlo ya sea en la intimidad o en público”, dice Knowles.
Pero además los besos mejoran la salud de muchas maneras, de acuerdo con las últimas investigaciones.
Al besarnos, decenas de miles de bacterias pasan de una boca a otra, aunque la mayoría son inocuas, y son combatidas por la saliva, que contiene sustancias desinfectantes.
Además de ejercitar decenas de músculos faciales, besarse con asiduidad activa la circulación sanguínea y algunos estudios sugieren que ayuda a las personas a vivir más años y enfermar menos.
El torrente hormonal
Al parecer este efecto se debe a que el beso estimula la secreción de distintos compuestos hormonales que produce nuestro organismo y que funcionan como analgésicos y fortalecen las defensas inmunológicas.
Según la organización británica Relate, que proporciona asesoramiento psicológico en relaciones de pareja y terapia sexual, hay una abundante documentación científica que demuestra los beneficios de besar.
Por ejemplo, los besos crean una sensación de bienestar, al estimular la región del cerebro que libera en el torrente sanguíneo la oxitocina, una hormona que influye en funciones básicas como el enamoramiento, el orgasmo, el parto y el amamantamiento, y que está asociada con la afectividad, la ternura y el contacto físico con los demás.
Además, los besos verdaderamente apasionados estimulan la liberación en la sangre de otra hormona, la adrenalina, la cual contribuye a despertar un estado de alerta y gran energía física y mental, al hacer que aumente el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el nivel de glucosa en la sangre.
El beso también estimula la liberación de endorfinas, unos opiáceos naturales del organismo, que provocan una sensación placentera, actuando como antídoto para la depresión y la consternación.
Por ello, la organización británica aconseja a las personas que se besen más, para combatir el desánimo que invade a muchos después etapas como las fiestas navideñas y de fin de año, o las vacaciones.
Según los expertos, los besos que aportan más beneficios para la salud y contra las tristezas son aquellos cargados de pasión o emoción. Cuanto más “excitantes” y apasionados sean los besuqueos “más hormonas se liberan en la sangre, y mayores son los beneficios para la salud.