Salud y Sexualidad

El síndrome de ovario poliquístico

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Este Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) se debe a una disfunción ovárica en que la cantidad de hormonas sexuales no es normal y los ovarios pueden fabricar demasiados óvulos, los que se convierten en muchos quistes, similares a pequeños globos llenos de líquido.
Las irregularidades menstruasiones, especialmente de ciclos largos o ausencia de menstruaciones, son el motivo de consulta más frecuente dentro de las pacientes con SOP. Es una enfermedad que suele presentarse en las mujeres jóvenes y se estima que la padecen entre un 10% y 15 % de las mujeres latinoamericanas, que también hacen consultas frecuentes por acné y por aumento del vello.
La primera consulta
Esta patología puede darse en los primeros años post-menarquía (primera menstruación), la cual ocurre en las niñas alrededor de los 11-12 años.
Se espera que las menstruaciones se regularicen dos años después de haber comenzado, pero siguen mostrando ciclos menstruales irregulares, esto muestra que la edad ideal para consultar al especialista por primera vez sería entre los 14-16 años.
No se sabe la causa exacta del SOP, pero las alteraciones genéticas pueden ser una consecuencia de este síndrome. Desde el punto de vista genético, para que se produzca un ovario poliquístico deben coexistir, por lo menos, dos alteraciones genéticas: el denominado gen SOP, que sería el gen o los genes relacionados con la actividad del citocromo P450, que estaría alterado en la esteroidogénesis, y el gen relacionado con la acción insulínica.
Se puede reconocer esta enfermedad a través de síntomas y signos característicos, los cuales están dados por sus dos condiciones:
1. Disfunción Ovulatoria: esto causa las siguientes alteraciones:
Ciclos irregulares, aspecto poliquístico de los ovarios(diagnóstico por ultrasonido), cambios en los estados de ánimo, disminución del potencial fértil. Hoy se sabe que la duración del ciclo no se normaliza por el simple hecho de que aumente la edad. Hay problemas hormonales que se deben resolver para lograrlo.
2. Hiperandrogenemia (alza en los niveles de hormonas masculinas circulantes), en el organismo causa: acné, aumento del vello, piel y cabello graso, cambios antropométricos, cambios de ánimo, tendencias compulsivas.
La regulación
de los ciclos
Por lo tanto, es importante considerar que si una adolescente continúa presentando ciclos irregulares después de los dos primeros años de la menarquía, éstos pueden causar problemas reproductivos y alteraciones metabólicas en la edad adulta. Es decir, no basta con observar los ciclos esperando una regularización futura, sino que es clave actuar a tiempo.
Lo más importante es que aprendás y te acostumbrés a registrar tus ciclos menstruales y observés si son normales y regulares. Un ciclo normal es aquel que dura entre 24 y 36 días. Si tu ciclo es más corto o más largo (por más de dos meses en el año), es importante que consultés y verifiqués si estás ovulando.
Aunque los síntomas aparecen los primeros dos años después de la menarquía, la consulta más frecuente la hacen entre los 22 y 25 años.
Se recomienda la consulta a temprana edad, pues esperar para acudir al médico sólo retarda el inicio del tratamiento y las posibilidades de recuperación.
Debemos estar conscientes de que a veces no se consulta porque existen una serie de mitos, como concepciones erróneas acerca de las irregularidades menstruales, entre las que podemos citar:
La edad temprana da ciclos irregulares, el matrimonio arregla estos ciclos, los ciclos irregulares también son salud, los anticonceptivos curan todo, el estrés es la causa de la irregularidad, los ciclos tardíos pueden ser causados por las vacaciones.
El tratamiento médico puede ser una corrección hormonal (hormonas químicas), ejercicios físicos y una dieta adecuada, en caso de obesidad.
La medicina homeopática ofrece una alternativa fiable para la resolución definitiva de los quistes, a través de reestablecer la armonía psíquica- física, corrigiendo la función hormonal adecuadamente, utilizando los medicamentos constitucionales homeopáticos y anti-homotóxicos.
Son muchos los casos tratados exitosamente sin utilizar los químicos, convirtiéndose en un tratamiento muy ventajoso y económico.
La doctora María José Ulmos, médica homeópata. Clínica médica Monte Tabor, de la Upoli. Tel. 249-4594