Salud y Sexualidad

Los superpoderes de la testosterona

Algunos comparan a esta maravillosa sustancia que produce el propio organismo con un elixir que proporciona mayor energía, intensifica la sensación de bienestar y enciende el deseo sexual.

EFE / Reportajes
Aunque a veces goza de mala fama, porque se le asocia con los comportamientos violentos o brutales propios de la “virilidad”, o bien con el dopaje deportivo, la hormona sexual masculina no sólo tiene aplicaciones médicas, sino que juega un sorprendente papel en las relaciones de sexualidad y reproducción humanas.
Es la hormona masculina por excelencia, aunque también la secretan las mujeres a través de las glándulas suprarrenales, en menor proporción que los hombres.
Algunos comparan a esta maravillosa sustancia que produce el propio organismo con un elixir que proporciona mayor energía y musculatura, y permite tener unos abdominales duros, como la piedra, además de fortalecer los huesos, intensificar la sensación de bienestar y encender el deseo sexual.
Relacionada con agresiones
Es la testosterona la “desenfrenada” hormona que convierte a un individuo en varón, y que el hombre tiene en abundancia y a su disposición durante la mayor parte de su vida, aunque su “depósito” comienza a vaciarse a medida que envejece.
A la influencia de la poderosa hormona la culpan de casi todas las “maldades masculinas”, desde la agresividad o la explotación sexual hasta el uso de armas o el nacionalismo exacerbado.
También se le asocia al dopaje, debido a su capacidad de favorecer el aumento de la masa muscular y la capacidad de fuerza y de potencia, por lo cual muchos deportistas caen en la tentación de utilizar sus variantes artificiales fabricadas por la industria farmacológica, para aumentar la recuperación de energía gastada en el esfuerzo y recomponer el tejido muscular.
Pero las investigaciones sugieren que si bien el comportamiento “pendenciero” es una cualidad más masculina que femenina, la correlación demostrada científicamente entre la testosterona y las agresiones verdaderas y las conductas violentas es pequeña.
El individuo que tiene testosterona alta tiende a ser más agresivo y más activo, y esto puede explicar ciertas conductas sociales, como las exhibiciones de fuerza o bravuconadas en los estadios de fútbol, “pero ello no significa que se conviertan en un asesino en serie", ironizan algunos expertos en andrología.
Rasgos positivos
Lo cierto es que la testosterona es la responsable de muchos rasgos masculinos positivos. Su impacto comienza en el feto, dentro del útero materno, y prosigue en la pubertad, estimulando el crecimiento del pelo en el pecho y en la cara, el agrandamiento de los músculos y también el desarrollo genital. Después, la hormona es vital para el impulso sexual masculino.
Además de estos efectos saludables, la testosterona artificial se aplica en terapias para las disfunciones sexuales masculinas, la osteoporosis posmenopáusicas o la anemia, un estado de debilidad que ha sido asociado con la falta de testosterona.
Esta sustancia también se emplea en terapias sustitutivas, con parches que se adhieren a la piel de la mujer o del hombre, liberando distintas dosis de esta hormona en su sangre.
Y las últimas investigaciones arrojan luz sobre el papel, a menudo sorprendente, de esta hormona en infinidad de procesos:
La belleza femenina nubla la capacidad masculina
La visión de una mujer atractiva puede arruinar la capacidad de decisión de un hombre, y los que tienen mayores niveles de testosterona son más proclives a equivocarse al ser más vulnerables a las insinuaciones sexuales, que "les impiden concentrarse en su objetivo y los distraen al decidir".
Ésta es la conclusión de un estudio de científicos de la Universidad de Leuven, en Bélgica, en el que se analizaron las reacciones de 176 voluntarios de entre 18 y 28 años.
Después de que una parte de ellos observaron imágenes de mujeres atractivas o tuvieron que valorar prendas de lencería femenina iniciaron juegos que requerían decisiones financieras.
El resultado fue que los expuestos a las imágenes con "insinuaciones sexuales" fueron los más propensos a tomar las decisiones equivocadas durante el experimento.
Tener hijos “desembrutece” al padre
La paternidad reduce significativamente los niveles de la hormona sexual masculina testosterona, haciendo que los hombres se comporten de manera más "civilizada", según
una investigación de las universidades estadounidenses Charles Drew, de Harvard y de Nevada.
El estudio comparó los niveles de la hormona en hombres solteros y casados, con hijos y sin hijos, descubriendo que los padres tenían los niveles más bajos de testosterona.
Para los expertos, esta reducción podría ser la forma en que la naturaleza se asegura de que los padres se comporten de manera "civilizada" y no agresiva frente a sus hijos neonatos, además de reflejar la retirada del individuo de la "competencia sexual" y su mayor participación en el cuidado de los hijos.
Ellas se rinden ante una voz profunda
Las mujeres prefieren a los hombres con un tono de voz grave, el cual es un indicador de altos niveles de testosterona y un rasgo de masculinidad, en vez de los registros suaves y más agudos al buscar pareja, según una investigación de la Universidad de Saint Andrews.
El equipo descubrió que las mujeres prefieren hombres con voces consideradas como masculinas, como la de los cantantes Tom Jones o Barry White, sobre todo cuando están en el período fértil, porque las perciben como indicadores de buena salud y mayores posibilidades de éxito reproductivo.
"El atractivo vocal de los hombres está relacionado con la masculinidad y los hombres con voces atractivas tienen más éxito con el género opuesto", declaró el doctor David Feinberg, uno de los autores del experimento.