Salud y Sexualidad

Pasar

En el mundo de Margarita existe sólo el “lo hice” y el “no lo hicimos porque la tenía pequeña”

Jove

“Congreso, congreso, congreso, --comenta entusiasmada Estelí-- sé que las dos fueron a un congreso, y cuando se reúne gente de tantos países sólo se puede hacer una cosa: sexo.
Julia y Margarita, efectivamente, han ido a un congreso, uno de esos enfocados en el desarrollo local, es decir, oportunidad para mucho sexo en nombre de los pobres.
“Cuenten, cuenten, no sean malitas, cuenten”, invita Estelí.
“Bueno, casi estuve con alguien”, dice Julia en tono misterioso.
“¿Quién?”, interroga Estelí.
“Como no fue pecado no hay pecador, no hay nombre”, aclara Julia.
“¿Qué querés decir con casi, mi amiguis?”, quiere saber Margarita, que cuyo mundo existe sólo el “lo hice” y el “no lo hicimos porque la tenía pequeña”.
“Es que --se acomoda en la silla Julia-- huele exquisito, es mayorcito, ustedes saben que los maduros me mueven el tapete, habla bonito, así como comprometido.
“Ya” --interrumpe Margarita—“¿qué paso?”
“Pues, nos tomamos unos tragos, subimos a mi habitación y hablamos toda la noche”.
“¿Qué?”, exclama sorprendida Margarita.
“Ahí dejala. ¿No vez que la chica anda buscando a su media naranja?”.
“Pues sí, quedamos de escribirnos... aquí ando apuntado su correo”, Julia busca en la cartera el e-mail de su futuro amor y lo muestra - shele@patria03.Org.
“Me vas a disculpar Julia --dice muy apenada Margarita-- pero ese tipo no te conviene. Es muy intelectual”.
“¿Qué?”, pregunta tratando de no entender Julia.
“Es que me lo encontré en la mañana, huraño porque había, según él, perdido la noche con una chica que no entiende el protocolo”.
“¿Cuál protocolo?”, quiere saber Estelí.
“Los congresos son para ligar. Y bueno, fue hasta que me enseñaste su correo que me di cuenta de que la chica de la noche anterior eras vos”.
“¿Te acostaste con él, maldita?”, casi grita Julia.
“No, es muy intelectual. ¿Qué no la escuchás?”, aclara Estelí.
“Ahhh, me salvé de fingir un orgasmo”.
Brindan, hay una herida abierta aún, ya tendrá Julia su oportunidad de cobrarle a Margarita que persiga con tanto ahínco sus intereses románticos.