Salud y Sexualidad

Los suicidios

Considerados como uno de los grandes males de las sociedades modernas, se han disparado en los últimos años, especialmente en los países más ricos

Ginebra / EFE -La mayoría del casi millón de suicidios que se llevan a cabo cada año en el mundo --más muertes que por guerra y homicidios juntos-- se puede prever y evitar, para lo que es necesario trasladar todo lo que ya se sabe sobre el comportamiento suicida a programas concretos de prevención.
Con motivo de celebrar mañana el Día Mundial de Prevención del Suicidio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (AIPS) recuerdan que éste se ha convertido en la tercera causa de muerte en personas de entre 15 y 44 años.
Un mal de la sociedad moderna
De hecho, las cifras disponibles apuntan a que cada cuarenta segundos una persona se quita la vida en algún lugar del mundo, aunque los organismos especializados advierten que el número real de suicidios es mucho más alto, dada la deficiencia de datos que existen al respecto.
El suicidio, considerado uno de los grandes males de las sociedades modernas, se ha disparado en los últimos años, especialmente en los países más ricos, y se ha convertido en un problema de salud pública en muchos de ellos.
Sólo en los últimos 45 años el número de muertes por suicidio se ha elevado en un 60 por ciento, mientras que ya es la principal causa de fallecimiento de jóvenes y adolescentes de un tercio del mundo.
Esas muertes y ese sufrimiento se podrían reducir drásticamente si se lograra reforzar las políticas y programas preventivos. Así, la OMS y la AIPS explican que las investigaciones han permitido saber que la enfermedad mental es el factor que más predispone (relacionada con el 90 por ciento de los casos), especialmente la depresión sufrida en el momento de la muerte por dos tercios de quienes se quitan la vida.
Pero hay muchos otros factores que elevan la propensión al comportamiento suicida: trastornos bipolares, abuso de drogas y alcohol, esquizofrenia, antecedentes familiares, existencia de tentativas previas, contextos socio-económicos y educacionales pobres o una débil salud física.
Influyen también otras circunstancias coyunturales estresantes, como rupturas o pérdidas afectivas, conflictos con allegados, problemas legales, financieros o laborales, o acontecimientos que suponen humillación o vergüenza.
Iniciativas contra los suicidios
Bajo el lema "Más conocimiento, más esperanza", la OMS y la AIPS quieren llamar la atención este año sobre la importancia de utilizar esos conocimientos para desarrollar nuevas iniciativas y servicios eficaces para la prevención del comportamiento suicida.
Para ello proponen, por ejemplo, formar a los médicos para reconocer, tratar y curar mejor la depresión, ya que se ha comprobado que un gran número de personas que muere por suicidio visita la semana previa al doctor.
Otra propuesta es restringir el acceso a los medios letales, una medida preventiva a menudo subestimada, que sería fácil de aplicar y que ya ha demostrado ser muy útil. En ese sentido, urge que se regule el acceso a medicamentos, armas y pesticidas. También es aconsejable potenciar la autoestima de los demás, fomentar las relaciones sociales con familia y amigos, y apoyar a quienes buscan ayuda.