Salud y Sexualidad

Cómo detectar un triángulo amoroso

¿Adoptan las mismas posturas? ¿Beben al mismo tiempo? ¿Hablan con igual volumen? Que su pareja empiece a imitar el comportamiento de otra persona conocida o amiga, esto suele traer malas noticias

EFE / Reportajes
La mayoría de la gente sobrevive a la separación de los seres queridos: los hermanos contactan por teléfono, los padres y los hijos que han abandonado el nido paterno se reencuentran en visitas periódicas, los integrantes de las parejas disueltas emprenden nuevos derroteros amorosos. Los corazones rotos, casi siempre se recuperan y cicatrizan después de un tiempo.
Pero según la británica Tracey Cox, una de las escritoras de sexo y relaciones más importante del mundo, autora del best-seller “Superligue”, “hay un golpe fatal y es cuando su pareja se escapa con su mejor amigo. Perder al mismo tiempo a quien ama y a la persona en cuyo hombre ha llorado es una dosis doble de traición especialmente venenosa”.
Saber reconocer las señales
Según esta experta, en asuntos de la cama y el corazón, “la investigación muestra que las personas que se recuperan con rapidez y sin demasiadas cicatrices tienen algo en común: ya sospechaban que estaba pasando algo, aun cuando no expresaran sus temores o ambas partes lo negaran”.
Saber reconocer las señales de un posible triángulo amoroso, observando de cerca el lenguaje corporal y las conductas, puede ser una valiosa herramienta para desactivar la bomba antes de que estalle o estar en mejores condiciones de cara a una ruptura o el reto de asumir nuevos riesgos y caminos en sus relaciones.
Éstas son las señales de alarma que indican que su pareja puede estar formada “por más de dos”. Cuántas más de estos síntomas sutiles descubra, más posibilidades existen de que esté siendo víctima de una doble traición:
• Está a punto de ocurrir
Si su pareja se sienta entre usted y el amigo/a sospechoso, su cuerpo y mirada se girarán hacia el tercero, que a su vez orientará su cuerpo hacia su pareja, normalmente con las piernas cruzadas en su dirección y el torso inclinado hacia delante. Además, puede que descanse la mano en la base del cuello con los dedos extendidos. A menudo usted percibirá inconscientemente una intuición desagradable y tenderá a acercarse a ellos para involucrarse en la conversación y conectar con ambos.
• Quizá ocurra desde hace un tiempo
Vigile los gestos típicos de cortejo, porque serán evidentes aunque se hagan en secreto. Su pareja le tocará al otro la pierna un segundo por debajo de la mesa, le lanzará miraditas y hará significativos contactos oculares mientras usted mira hacia otra parte. Para pillarlos, gire la cabeza de forma que no puedan ver sus ojos (y que parezca mirar hacia otro lado), pero que usted siga observándolos. Pretenda mantenerse “absorto/a” en algo y observe. Descubrirá montones de contacto auto-erótico (acariciarán sus propios labios, cuellos y brazos) y acicalamiento (se arreglarán la ropa y el pelo para mostrar su mejor aspecto).
• Le gusta su pareja pero no avanza
Preste atención a si un amigo que antes parecía adorar a “su media naranja” de repente parece sólo amigable o se mantiene extrañamente en silencio. Probablemente será porque sabe algo que usted ignora (que su pareja está correteando por allí) o por que él mismo se siente atraído. Ello se debe a que si nos gusta “alguien que no debería”, tendemos a perder la familiaridad con esa persona.
• Su pareja imita el comportamiento de la otra persona
¿Adoptan las mismas posturas? ¿Hablan con igual volumen? ¿Dan sorbos a sus copas al mismo tiempo? Si es así: ¡malas noticias! Es porque están conectados a nivel subconsciente. ¿Hacia dónde apuntan sus manos y pies? Aunque el torso esté girado hacia usted, una extremidad apuntando en dirección al otro/a puede ser una señal de que le atrae. Si además su pareja se pone rígida, se remueve o retrocede ante los acercamientos o mimos que usted le dispensa, se niega a involucrarse en una conversación íntima con usted y aleja su cuerpo de usted cuando habla con la persona bajo sospecha, ya casi está todo dicho: es casi seguro que ellos “se entienden”.