Salud y Sexualidad

Las caricias

Aquí lo importante es que la satisfacción sea mutua y que resulta tan grato como la propia excitación

La sexualidad permite mayor comunicación física, matizada de toques, susurros, expresiones de buscar el contacto, de desear a la pareja.
Durante las relaciones sexuales podemos expresar ternura, cariño, seducción, apasionamiento, es alegría y calma a la vez, es el momento de la intimidad, enlazados por el amor, por el querer trasmitir lo que se desea, lo que se ama.
La comunicación es fundamental para sentirnos a gusto, pues nos permite tener la seguridad de que lo que hacemos es del agrado del otro y viceversa. Las caricias son expresiones, una forma de entregarnos, por medio de la mirada, de los besos, abrazos, susurros, todas éstas son caricias.
Conocerse bien
Está claro pues, que lo ideal es tener profundos conocimientos mutuos, conseguido a través de un diálogo explícito durante las relaciones sexuales. Los murmullos de placer, esa sonrisa extasiada, los suspiros y la respiración se agitada indican al otro que las cosas van bien, que está a gusto, que se va excitando, que se va desinhibiendo.
El aprendizaje sexual nos lleva a darnos cuenta de que la sexualidad no es para el hombre algo a conseguir de la mujer. El hombre es consciente, (no todos lógico) de que ella requiere un juego más elaborado para alcanzar la excitación que quizás él puede conseguir en menos tiempo.
Aquí lo importante es que la satisfacción sea mutua y que resulta tan grato como la propia excitación ver cómo ella va excitándose, ver que disfruta y que desea el coito tanto como él, no se trata de ningún esfuerzo, por el contrario, lo que podía ser simplemente una forma de desahogo físico se convierte en un placer más sofisticado y completo. Los placeres compartidos siempre son más intensos.
Desinhibiéndose
Las caricias van rompiendo las inhibiciones, produciendo una mayor libertad en las relaciones sexuales y facilita una mejor comunicación, de forma que es más fácil proponer nuevas ideas o hablar sin miedo o pena de lo que apetece o elige.
El lenguaje del cuerpo es extenso y si ponemos atención podremos conseguir una relación sexual más plena, más placentera.

Psicóloga Clínica
Consultorio Psicológico Mente Sana
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