Salud y Sexualidad

Siete razones para dejarlo

Aquí te dejamos unas cuantas apreciaciones para que abrás los ojos y no sigás amargándote la vida y aprendás a autovalorarte

Doren Roa

Razones: De esos elementos necesitás para tener bases sólidas para apoyarte y darle un giro de 180 grados a tu vida. ¿Querés enterarte, en resumen, por qué debés dejar a tu hombre? He aquí una pequeña manifestación de lógica, raciocinio y conciencia que podés utilizar como herramienta de medición para decir: ¡hasta aquí!, ¡ciao!, bon voyage, hasta la vista, baby; perdete, esfumate, nos vemos, hasta nunca… En definitiva: ¡Adiós!
Drogas o alcohol
Sólo ubicate lidiando con un drogadicto o un borracho. Pero eso no sería tanto el problema, pues con amor y voluntad se puede salir adelante. Por demás, hay un sinnúmero de centros de ayuda para individuos con ese conflicto. El meollo de este asunto es que el tipo no lo reconozca. “Ahí está el detalle”, diría Mario Moreno “Cantinflas”. De no hacerlo, no hay ayuda que valga, ni que lo pongas a disposición de todos los santos y le echés encima a toda la familia para convencerlo. Si es así: “Hasta aquí”.
Traumas infantiles
Él está convencido en un 100% que es todo un hombre hecho y derecho, con capacidad de negociación, comprensión, entendimiento y demás capacidades que tienen los adultos. Pero un día, porque no le echaste sal a los huevos revueltos del desayuno, te sacó la lengua. Sino, te dejó de hablar un mes y medio porque agarraste del refrigerador su mortadela favorita. Un caso para decir: ¡Ciao!
No disponible
Este capítulo encierra varios incisos. Al referirme a no disponible, quiero decir 1) hombre casado; 2) con novia o; 3) comprometido. Estos ejemplares están fuera de circulación y si desde el inicio metiste las de caminar con mero conocimiento de este dato, ya la “cag…”
Pero si las circunstancias son otras y el individuo guardó dentro de sus expedientes secretos este detalle, ponete las pilas y sacalo de tu vida sin más. Es que no se puede estar bien con Dios y con el diablo: ¡Bon voyage!
El M & M
Es una forma sutil de clasificar al Mentiroso y Mujeriego. Un tipo que se las ingenia para hacerte creer que sos la única mujer sobre la faz de la tierra para él, pero la realidad es que sos la única que no se ha enterado qué número eres en su lista. ¡Alerta roja chiquita! Este tipo de hombre sí es cosa seria, y si caíste en las garras de uno de su especie, olvidate que se van a extinguir, de modo que: “Hasta la vista, baby”.
El divorciado
“Me divorcié de ella, pero duermo en su casa de vez en cuando por los niños y, además, para evitar que se meta un ladrón”. ¡Aayy! Esa sí fue “foul”. Bueno, parece que alguna te vio chupándote el dedo y jalándote las colitas de caballo con la vecina por una muñeca que te robó.
Irrespeto o machismo
Escogé. Cuál de las dos “cualidades” te molestaría más. El tipo es un irrespetuoso porque andando con vos por la calle se le van los ojos cuando ve circular a otra fémina y hasta la enamora en tus narices. En otro de los casos, “soy el hombre, así que mientras me voy a la disco a bailar con las esposas o novias de mis amigos (esa es la “guayola”), vos te quedas en la casa”. ¿Qué tal te verás sin caites? Él de parranda y a vos no te saca ni a orear. A este mejor que se “esfume”.
Triple “I”
Entiéndase por el hombre Inseguro, Inestable e Indeciso. Aquí es donde tenés que armarte de paciencia y demás cualidades, pues de lo contrario empezá y ahorrá una buena cantidad de billetes “verdes” para visitar de por vida a un psicólogo o, en el peor de los casos, un psiquiatra. Un tipo inseguro te pondrá los nervios de punta, el inestable te sacará la piedra y el indeciso te va a mandar al manicomio. Estoy segura que como cualquier mujer inteligente tomarás la decisión correcta: ¡Nos vemos!, ¡hasta nunca!, o simplemente ¡adiós!