Salud y Sexualidad

Amores jóvenes ¡y arriesgados!

A veces las relaciones profundas pueden conducir al abismo, sobre todo en la apasionada juventud, y es que el sexo es una manera de demostrar amor

EFE-Reportajes
Más de la mitad de los jóvenes no usan anticonceptivos en sus relaciones o los emplean mal, lo que incrementa el riesgo de adquirir y contagiar Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) como el virus del papiloma humano que produce verrugas genitales, o VIH, que ocasiona el Sida.
El problema se agrava porque muchos jóvenes desconocen el peligro, contagian las infecciones sin saberlo o no acuden al médico por vergüenza.
A veces las relaciones profundas pueden conducir al abismo, sobre todo en la apasionada juventud, y es que el sexo es una manera de demostrar amor, de disfrutar el uno con el otro y de comunicarse por medio del cuerpo, pero si no se toman precauciones es también una forma de transmitir ciertas enfermedades que se contagian a través de las relaciones íntimas.
Algunas de estas dolencias, en su mayoría infecciosas, como las verrugas genitales, la gonorrea, la sífilis, la clamidia o la candidiasis tienen remedio o pueden ser tratadas eficazmente, pero otras de origen viral, como el herpes, la hepatitis B o el Sida, suponen un camino sin retorno porque aún no tienen cura.
Prevención
La mayoría de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) pueden prevenirse con una actitud responsable en las relaciones, pero otra cosa bien distinta es que se haga, ya que cerca del 55 por ciento de los jóvenes tiene conductas de riesgo, no se protegen adecuadamente o no usan anticonceptivos en sus relaciones o los emplean mal, lo que aumenta el riesgo de adquirir y transmitir ETS.
Estas estadísticas alarmantes pertenecen a España, y han sido presentadas por el Grupo Español para la Investigación de las Enfermedades de Transmisión Sexual (Geiets), pero la situación es similar o incluso peor en muchos países de habla hispana.
El preservativo es el método más eficaz para prevenir este tipo de infecciones, pero el 25 por ciento de las personas usan el condón de forma incorrecta, con riesgo de infección. Si a ello se suma el 40 por ciento de los jóvenes que admiten mantener relaciones sexuales sin protección, resulta que más de la mitad de la juventud está sobre expuesta a las ETS.
Según el doctor José Antonio Varela, de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual de la ciudad de Gijón, “el uso inadecuado del preservativo es un obstáculo para la prevención, ya que la persona piensa que se está protegiendo y no sospecha que pueda estar infectada, lo que a su vez puede ocasionar que la cadena de contagios se siga expandiendo”.
El riesgo del placer
Según una reciente encuesta, las infecciones de transmisión sexual como el Virus del Papiloma Humano (VPH) o el VIH del Sida no son la principal preocupación de los jóvenes entre 15 y 24 años, sino los embarazos no deseados. Sólo un 22 por ciento valora la posibilidad de contagiarse del virus del VIH como un riesgo asociado a una relación sin protección.
Para el profesor Juan José Vilata, coordinador del Geiets, “las ETS constituyen un problema de salud pública ya que cada año se producen en el mundo 250 millones de nuevos casos, según la Organización Mundial de la Salud”.
Además, la incidencia de algunas ETS “está aumentando de forma paulatina”, como la sífilis del adulto y la congénita, los gonococias y las uretritis no gonocócicas (UNG), mientras que “los condilomas acuminados son enfermedad de mayor incidencia”, subraya.
También tiende a aumentar VPH y el VIHS según la doctora María Luisa Junquera, del Hospital Monte Naranco, según la cual “la infección por VPH es la ETS más frecuente y todos los días aparecen casos nuevos”.
“Más de la mitad de las personas va a estar en contacto con el virus del papiloma en algún momento de la vida, pero el problema es que la mayoría no lo saben y actúan de transmisores, contagian a otras personas que lo manifiestan como verrugas genitales”, añade el doctor Varela.
Muchos adolescentes experimentan serias consecuencias sicológicas como resultado de haberse infectado con una ETS. Las reacciones más típicas, culpa y vergüenza, hacen que no busquen tratamiento a tiempo.
“Cuando se manifiestan a modo de verrugas, la primera señal de la infección con el VPH, son fáciles de tratar, pero pueden evolucionar a enfermedades más graves e incluso cáncer”, reconoce el profesor Vilata Corell.
En las mujeres, “no todas las que tienen infección por VPH van a evolucionar a un cáncer de cerviz, pero no se sabe qué mujeres van a ser”. De aquí la importancia de la investigación en el desarrollo de nuevas formas de prevención como las vacunas.
Más peligro de Sida
Las ETS también aumentan la susceptibilidad del individuo a una infección con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), “por lo que es de suma importancia que estas enfermedades sean tratadas”, dice la doctora Junquera.
Padecer una ETS incrementa hasta cinco veces el riesgo de que una persona contraiga el VIH porque las lesiones y la respuesta del sistema inmune ante la presencia de una ETS facilitan la entrada del VIH.
Las personas con VIH tienen también más probabilidad de adquirir una ETS porque su sistema inmunológico está debilitado. Si esto sucede, estas personas pueden transmitir a sus parejas ambas enfermedades, contribuyendo a su propagación.
Frente al incremento de casos de ETS los expertos insisten en la importancia de la información y la prevención mediante el uso de anticonceptivos como el preservativo: “un método de barrera que es muy efectivo, ya que la persona que lo usa va a tener muy pocas, si tiene alguna, opción de contagio de cualquier ETS”, afirma el doctor Varela.

En Nicaragua
En el caso de Nicaragua, según sondeo realizado por el proyecto “Adolescentes más sanos y responsables”, ejecutado por la Cruz Roja Nicaragüense–Cruz Roja Italiana, se señala que el 51 por ciento de los entrevistados entre los 15 y 16 años no usaron el condón en el caso de los varones, mientras en las mujeres la cifra aumenta a 62 por ciento.
Otro dato interesante es que en el caso de las jóvenes, el 73 por ciento consideran que la mejor manera de prevenir el VIH es la fidelidad, mientras que en el caso de los varones esa concepción es del 59 por ciento
En el caso de la percepción de riesgo de infección del VIH fue el doble en muchachos (41 por ciento) que en muchachas (21 por ciento).