Salud y Sexualidad

El sabroso café

La bebida más popular entre los hogares nicaragüenses se ve imputada por cientos de dedos que aseguran que mata poco a poco

Ante cualquier malestar asociado con nuestro organismo se tiende a culpar al café. Lo peor es que muchos lo creen así.
Si hay dolor de espalda, “no sigás tomando café”; cuando hay insomnio, “ya no bebás café”; la orina sale muy amarilla por “mucho café”, pero ¿qué tanto nos daña el café? ¿Por qué no hay efectos en ciertas personas? ¿Por qué debemos dejar de tomar mucho café?
La bebida más popular entre los hogares se ve imputada por cientos de dedos que aseguran que mata poco a poco, lo cierto es que por más que se lo prohíban a algunas personas, no dejan de consumirlo.
El ingrediente más reputado de la bebida es la cafeína. Ésta varía en cantidad según las porciones, es decir, de la masa y volumen del líquido, según su preparación, el tipo de producto.
La cafeína se define como una sustancia natural que se encuentra en hojas y semillas y que actúa como diurético, es decir, que a través de la orina se elimina cantidades de sodio y agua de nuestro cuerpo. No sólo se encuentra en el café, está presente en bebidas y comidas predilectas de muchas personas, como las bebidas carbonatadas y el chocolate.
¿Droga?
Una de las razones por los que algunos dicen no poder dejar de tomar café es porque la cafeína crea el hábito y la dependencia.
Los efectos más manifiestos del café actúan sobre nuestro sistema nervioso central, a diferencia de lo que muchas personas creen y le imputan. Según la nefróloga Karmen Jiménez Guido, el efecto es inmediato, “hay creencias erróneas de enfermedades que se le atribuyen al café”.
Jiménez afirma que el café no es dañino en sí, lo que perjudica al organismo de quienes lo ingieren son el tipo de alimentación, “se cree que el café afecta el riñón, el hígado o la vejiga, sin embargo, son el tipo de alimentos que la persona consume; si consume demasiada grasa el daño será peor”, asimismo, explica que “siempre se asocia el café con el sistema urinario, pero el efecto inmediato se da en el corazón y por 10 minutos, luego desaparece”.
Todo en exceso...
Nunca el exceso es beneficioso, en este caso es peor. Tomarse dos tazas de café al día “no hace nada”, es más, se recomienda tomar una tasa de café después del mediodía para ayudar a la digestión, de hecho, un efecto positivo del café “es que te pone alerta, te termina de despertar”
Sin embargo, hay quienes “se toman las cosas muy en serio” y se toman hasta seis tazas de café al día, lo que hace que el hígado, la vejiga o los riñones acumulen depósitos que obviamente son perjudiciales.
Niños, adolescentes y embarazadas
Asegura que no es recomendable que a los niños se les dé café, puesto que actuará más rápidamente en ellos y les provocará hiperactividad. En los adolescentes, Jiménez asegura ser raro, porque normalmente ellos rechazan al café.
En el caso de las embarazadas, la especialista asegura que se debe evitar consumir cafeína porque “es diurético”, esto quiere decir que la expulsión del café le corresponde a los riñones y en ese estado realizan doble trabajo”.
Al contrario de lo que se ha comentado, la doctora negó la posibilidad de que el consumo de café esté asociado a problemas prenatales o deformaciones, ya que “no se ha demostrado científicamente”.

*Agradecemos la colaboración de la nefróloga Karmen Jiménez Guido. Telf.: 2498138