Salud y Sexualidad

La dentadura infantil y el dulce

Un diente picado puede dañar al otro y a los próximos por venir debido a los ácidos que causan los residuos

Javier Poveda
Para ganar su atención o mimarlos, muchos padres están dispuestos a complacer a los reyes de la casa con cualquier tipo de dulce que les parezca suficiente, sin tomar en cuenta la amenaza que el azúcar en exceso significa para los dientes de los infantes. Con la rutina, el niño no podrá evitar comer el caramelo que se le ponga en frente, sin importar la hora o el lugar.
Romel, un niño de tres años, creció con los dientes color café. No llegaron a un tamaño normal, todos disparejos y deformes, sus muelas estaban muy picadas y padecía de constantes dolores en sus dientes.
Tanto dulce le había causado los efectos esperados, el esmalte de los dientes había desaparecido y la dentina estaba deteriorada. El único remedio fue, por supuesto, dejar los dulces a un lado y esperar los próximos dientes para diagnosticar su estado.
Los odontólogos aseguran que entre más dulces coman, aumentan las posibilidades de crear caries en los delicados dientes, y entre más pegajoso sea el caramelo, el bombón o la paleta, más pernicioso será.
Difícil tarea
Evitar que los niños coman dulces no es fácil de conseguir, pero es posible evitar la costumbre, que incluso en muchos casos sustituye los alimentos saludables. Acabar con el hábito de consumir tantos caramelos puede hacer que ante la ausencia de los padres, ya sea en una fiesta de cumpleaños o durante el recreo, los niños compren una galleta en vez de un bombón.
Según la odontóloga Alina Lacayo, entre otros daños que los dulces provocan están las irritaciones en las encías, pero enfatiza que el mayor daño son las caries, sobre todo cuando no hay vigilancia y un diente picado puede dañar al otro y a los próximos por venir debido a los ácidos que causan los residuos.
Lacayo expresa que no se trata de prohibirle los dulces, sino establecer una disciplina con los dulces; “al menos un dulce por las tardes, no tan frecuente”, porque un niño puede comer los dulces, pero el problema central es la higiene, “acostumbrarlos a que se laven los dientes después que coman”. De igual manera señala que los padres deben enriquecer el menú de los menores y fomentar el consumo de otro tipo de alimentos, tales como frutas o galletas.
La odontóloga plantea que entre las responsabilidades de los padres está llevar regularmente a los niños con un dentista y comprobar si los problemas dentales están relacionados con la nutrición.
Clínica dental Dra. Alina Lacayo
Tel.: 2662736.