Salud y Sexualidad

Noche de karaoke

Margarita sabe que es algo personal, la mosquita muerta la está retando, así que aclara la garganta, a pesar de las súplicas de las chicas de que deje el asunto así

Jove

Las chicas, Estelí, Julia y Margarita, tienen el propósito de pasarla bien.
- Hoy viernes puede venirse el mundo en pedazos…, si el mundo quiere venirse en pedazos, pero vamos a pasarla bien --propone Julia, urgida de alegrías.
- Noche sólo para las chicas, sin chicos, ni chivos, ni otras yerbas aromáticas --propone Estelí convencida de su derecho universal a la diversión de vez en cuando.
- Hoy voy a cantar hasta quedar sin voz --dice Margarita, decidiendo por ellas qué van hacer, pero es lógico, nadie va a buscar pareja a los karaokes. También que Margarita se compró su caja de karaoke y es momento de probar si la inversión valió la pena. No por la caja de karaoke, sino por los cinco mil dólares que pagó por las clases de canto.
Para entrar en calor, lo primero es la cerveza de rigor, mientras se escuchan las interpretaciones de los demás. Luego, el trago en las rocas para agarrar viaje y cantar como si realmente no importa la entonación y sólo música.
Ah, pero el mundo está lejos de la perfección y es menos perfecto cuando Margarita participa activamente en el mundo, mucho menos cuando ella cree, está convencida, que es verdad absoluta que la mejor intérprete de las canciones de Shakira es ella.
Por eso no es de extrañar que al escuchar "Te regalo mi cintura y mis labios para cuando quieras besar. Te regalo mi locura y las pocas neuronas que quedan ya", en boca de una extraña mosquita muerta, Margarita tenga la obligación moral de demostrarle la manera correcta de cantar la canción. Ordena el set, toma el micrófono, y con el verdadero falsete Shakira dice:
- Te regalo mi cintura y mis labios para cuando quieras besar Te regalo mi locura y las pocas neuronas que quedan ya --canta Margarita viendo a los ojos a la mosquita muerta que se atrevió a cantar sin afinación. Termina la canción, las mesas aplauden, las chicas
también, quizás porque la conocen.
Pero no han pasado 10 minutos cuando escucha otra vez esa voz aguda tratando de ser Shakira que dice: "Ahí me voy otra vez, ahí te dejo Madrid, tus rutinas de piel y tus ganas de huir".
Margarita sabe que es algo personal, la mosquita muerta la está retando, así que aclara la garganta, a pesar de las súplicas de las chicas que deje el asunto así, pero Margarita le lanza la versión en inglés de "Las caderas no mienten", y casi de inmediato la mosquita muerta responde con: "Ay te aviso, te anuncio que hoy renuncio a tus negocios sucios, ya sabes que estoy de ti vacunada, a prueba de patadas, por ti me quedé como Monalisa, sin llanto y sin sonrisa, que el cielo y tu madre cuiden de ti... me voy, será mejor así".
Margarita no tolera más tanto insulto y responde, de pie sobre la mesa: "No pido que todos los días sean de sol. No pido que todos los viernes sean de fiesta. Tampoco te pido que vuelvas rogando perdón. Si lloras con los ojos secos. Y hablando de ella", cuando la mosquita muerta intenta pedir otra de Shakira, Margarita salta sobre ella.
Lo que ocurrió después es propio de la nota roja de los diarios, bastará decir que Margarita le pagó al menos 30 mil en cirugía plástica a la mosquita muerta, pero ella se comprometió a nunca entonar, aunque fuera, una melodía de Shakira, entonces el mundo volvió a la normalidad.