Salud y Sexualidad

El pie del diabético

La persona que padece de diabetes debe cuidar mucho sus pies, ya que una lesión insignificante puede causar graves consecuencias

Doña Teresa me escribe:
Estimada Dra., mi esposo, quien ha sido diabético por cinco años, tiene la preocupación de que en los últimos tres meses anda con los pies entumidos y le he notado unas llaguitas en la planta del pie derecho, cerca de la base del dedo gordo. ¿Tiene esto algo que ver con la diabetes? ¿Es peligroso? Y si es, ¿qué podemos hacer para prevenir un mal mayor?
Como le expliqué a doña Teresa en privado, su esposo podría tener una complicación diabética muy frecuente llamada el “mal perforante plantar”, el cual es muy, pero muy, peligroso, ya que hace que la persona diabética esté propensa a una amputación como única forma de tratamiento. Créalo o no, 70% de las amputaciones en el mundo son debidas a complicaciones diabéticas, aun arriba de accidentes automovilísticos y minas personales en zonas de guerras. Las complicaciones diabéticas en los pies son comúnmente llamadas el pie diabético.
Existen muchos tipos de lesiones en lo que conocemos como pie diabético. A pesar de lo que se cree, estas lesiones no ocurren siempre por falta de circulación en el pie. La causa principal de lesiones se debe a la neuropatía diabética, que es la afectación de los nervios debido a la enfermedad, y que se expresa en la pérdida de sensibilidad en el pie y en las deformidades y lesiones muchas veces incurables. Es decir, que la falta de sensibilidad hace que la persona diabética sea incapaz de sentir la presión que ejerce un zapato apretado, o la presencia de un cuerpo extraño dentro del zapato (piedras, clavos, entre otras cosas).
La lesión típica es el mal perforante plantar que tiene como primera manifestación callosidades que no duelen y que en poco tiempo pueden causar deformaciones en el pie; además, la falta de sensibilidad ocasiona lesiones.
Por falta de circulación y defensa en contra de infecciones, el proceso de cicatrización es muy lento (muchos meses) o inexistente, dejando una amputación como una solución inevitable, aún en países desarrollados como Francia y los Estados Unidos, en donde he practicado la medicina.
Más vale la prevención
En el caso del esposo de doña Teresa, existe la posibilidad real de que sea tarde. Una vez que existen lesiones, un proceso reversible es muy complicado y tardío. En este caso, él tiene que ir al hospital cuanto antes. Sin embargo, muchas amputaciones pueden evitarse si seguimos los siguientes consejos para TODAS las personas diabéticas:
- Tome sus pies en sus manos: siempre use zapatos cómodos y holgados, con plantillas acojinadas. Evite que sean demasiado holgados, pues la fricción puede causar daño. 50% de las lesiones en los pies son debidas al mal uso de zapatos. Inspeccione sus zapatos con la mano antes de ponérselos para detectar objetos extraños.
- Use calcetines de algodón o fibra natural, de tamaño adecuado y sin costuras, remiendos o dobleces, y sin ligas que hagan presión en el pie.
- Es necesario lavarse los pies diariamente por cinco minutos, pero no de manera prolongada, para evitar un pie muy suave propenso a una infección.
- Después del lavado de los pies, es importantísimo secarlos cuidadosamente, especialmente entre los dedos. Nunca se ponga un calcetín cuando tenga los pies mojados.
- Puede usar talco con óxido de zinc sobre las zonas donde se acumula humedad.
- Inspeccione sus pies a diario. La planta de los pies debe ser vista con la ayuda de un espejo, o con la ayuda de un familiar.
- En caso de abundante callosidad o sequedad, después de la limpieza utilice una crema hidratante con base de lanolina.
- Nunca utilice callicidas, ni corte ni manipule los callos u otras lesiones.
- No corte sus uñas con tijeras o cortaúñas metálicos. Use limas de cartón. Las uñas deben de limarse no más allá del límite de los dedos, y sus bordes deben de quedar rectos.
- Nunca camine descalzo.
- Camine diariamente y no fume.
- Solicite atención médica inmediatamente en caso de lesión, ampollas o supuración.
Catherine Atlan-Corea MD Ph.D.
Université de la Mediterranée
Marseille-France/Managua, Nicaragua
catherine@diabetesnicaragua.org