Salud y Sexualidad

Combatiendo al enemigo

Con un cambio de estilo de vida es posible prevenir la diabetes tipo 2 entre la población que se encuentra en alto riesgo

Por la cantidad de mensajes recibidos en estas dos semanas me doy cuenta de que esta columna es importante para difundir información que puede ayudar a combatir a un enemigo oculto: la diabetes.
En las dos publicaciones anteriores, para poder evaluar la importancia de este tópico, hice énfasis en epidemiología (número de afectados y potencial número en el futuro inmediato), en cómo detectar la diabetes y cuál sector de la población está en alto riesgo.
¿Por qué es importante saber sobre poblaciones en riesgo?
Porque a pesar de las cifras alarmantes tenemos algunas muy buenas noticias: cuatro grandes estudios médicos internacionales realizados en China, Finlandia, Suecia y los Estados Unidos (de 1991 al 2002) muestran que con un cambio de estilo de vida es posible prevenir la diabetes tipo 2 entre la población que se encuentra en alto riesgo.
El estudio más importante fue el realizado en los Estados Unidos, publicado en 2002, bajo el nombre de DPP (siglas en inglés de Programa de Prevención de Diabetes), el que se ejecutó entre poblaciones en riesgo (3 mil 200 personas).
Los resultados esperanzadores mostraron una reducción de un 58% en la aparición de diabetes entre las personas que pudieron perder un 7% de su peso inicial (el equivalente a unas 10-12 libras, para un hombre que pesa 150-180 libras), llevando una dieta saludable y ejercitándose moderadamente, al caminar 150 minutos a la semana, o sea 30 minutos diarios, cinco días a la semana.
Pero, recordando las dos publicaciones anteriores, hemos visto un poco de todo sin dar una definición de la diabetes, entonces nos queda la pregunta:
¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad crónica no contagiosa en la que el organismo no produce insulina (ésta es diabetes tipo 1), o es ineficiente (ésta es diabetes tipo 2), esto en la mayoría de los casos (90-95%).
La insulina es una hormona producida por el páncreas, necesaria para transformar el azúcar, el almidón y otros alimentos en la energía que necesitamos para nuestra vida cotidiana.
Cuando no hay producción de insulina o cuando ésta es i-neficiente los resultados son similares: el azúcar permanece en la sangre y no puede entrar en las células donde es necesaria para la producción de energía. Ésta es la razón por la cual en Nicaragua decimos, ante un caso de diabetes, que se tiene “azúcar”, aunque la realidad es que los niveles de azúcar no están siendo debidamente regulados por el organismo. Y este desorden no tratado a tiempo puede ser fatal.
Pero no todas son malas noticias
Don Mario, un nicaragüense de 46 años que nos escribe desde Miami, nos dice que fue diagnosticado, hace tres años, y que después de año y medio de tomar medicinas, ahora lleva una vida normal y plena al haber cambiado su estilo de vida, ejercitándose regularmente y teniendo mucho control sobre su dieta.
Pero don Mario es un ejemplo de una persona que asumió con responsabilidad y madurez el hecho de haber sido diagnosticado con diabetes, pies siguió al pie de la letra las indicaciones.
Una vez más, gracias a todas las personas que nos han escrito y reiteramos que dirijan su correspondencia a catherine@diabetesnicaragua.org . La próxima semana vamos a abordar el tema de la diabetes y la sexualidad.
Catherine Atlan-Corea MD Ph.D.
Université de la Mediterranée
Marseille-France/Managua-Nicaragua.