Salud y Sexualidad

El miedo

Durante el desarrollo psicosocial, el miedo se convierte en un sentimiento asociado a las vivencias aprendidas, a la experiencia social

Todos en algún momento de nuestra vida le hemos tenido temor a algo o a alguien, lo cual nos puede afectar en nuestras funciones sociales.
El miedo es una emoción primaria que aparece de forma súbita ante situaciones de peligro, generalmente, es muy intenso, pero de corta duración. Esta emoción instintiva, que algunos evalúan como negativa, es necesaria para que nuestro organismo se disponga a la defensa o a la huida, con el fin de preservar la integridad física.
Sin embargo, el miedo también durante el desarrollo psicosocial se convierte en un sentimiento asociado a las vivencias aprendidas, a la experiencia social. Es en este momento en que pueden aparecer las diferentes modalidades de “fobias”.

Las fobias podemos clasificarlas en tres tipos básicos:
Fobias simples. Son muy frecuentes, se conocen como fobias simples a aquellas que aparecen desde la infancia, relacionadas, básicamente, con el predominio del pensamiento mágico en esa etapa. A las cosas o a los animales les otorgamos propiedades que no tienen y que automáticamente nos generan pánico incontrolable. Ejemplo de este tipo de fobia son las fobias a los animales, insectos y reptiles, entre otros.
Fobias a situaciones. En este tipo de fobias está el miedo al imaginar o encontrarnos en situaciones específicas, por ejemplo, el miedo a montarse en aviones, a estar en el sillón del dentista, a estar solos en una habitación.
Fobia social. Esta tipo de fobia genera muchas limitaciones y se caracteriza por el miedo a las relaciones sociales, manifestándose generalmente por temor a hablar en público, o por temor a establecer relaciones interpersonales íntimas.
En todas las fobias parecen elementos comunes, por ejemplo: el miedo es difícil de controlar y en ocasiones puede ser incontrolable, apareciendo ante el objeto o situación que tememos, incluso ante la idea o la imaginación.
En la totalidad de los casos, las personas aquejadas de fobias evitan enfrentarse a las situaciones u objetos que causan sus miedos, por lo que la evasión puede, y de hecho se convierte, en un mecanismo de limitación constante para la vida activa y la participación social.
Lasa crisis de pánico están muy relacionadas con algunos elementos de fobia, en ocasiones paralizantes, como la agorafobia, que obliga a los pacientes a mantenerse en lugares “sentidos como seguros” para ellos.
Los métodos de psicoterapia conductual, dentro de éstos la desensibilización sistemática, la inmersión en Vitro y el Vivo, las técnicas asertivas, el reforzamiento de conductas positivas, la autorrelajación y los novedosos fármacos actuales, ofrecen una esperanza en el tratamiento y una posible solución a estos desagradables trastornos.

Dr. Carlos Manuel Fernández.
Prof. Psicología UCA.
Especialista en Psiquiatría.
Atención adultos y adolescentes.
Clínica. Altamira D’ Este, de la Vicky, dos cuadras a lago y ½ arriba. Managua
Teléfono: 2770209. Celular: 8827475