Salud y Sexualidad

La primer cita de ellos


Esto va para los hombres. Se trata de una seria advertencia a la que deben poner “ojo al cristo” para no meter las de caminar a la hora de una primera o, ¿porqué no? segunda cita que puede ser un motivo de desvelos.
Hablemos de los temas “intocables” a la hora de la pequeña inspección, catalogada diplomáticamente como la primera cita, la cual se trata de conocerse de una manera relajada. Ya habrá tiempo para “negociar” y compartir sobre asuntos más delicados. Te recomendamos evitar estos 10 temas en el primer encuentro:
1. No dietas. Este es un tema sensitivo para las mujeres. Evitá comentarios como “sos buena a la muela", “deberías hacer dieta”, entre otras alusiones a la gordura. Es que si las miradas mataran al momento de decirlo, ya estuvieras enterrado bajo 10 capas de tierra y boca abajo, por si resusitás, te vayás mas abajo.
2. Olvidáte de la Ex. “Alerta ROJA”. NO. Censurado. Todos esos sinónimos te dicen que está prohibido “sacudir” tu pasado ante tu presente. Comentarios como “a mi ex le gustaba este restaurante” deben ser descartados de tu vocabulario mientras estés con ella.
3. Nada de dinero. El materialismo se lo dejamos a Madonna, la chica material. En primer lugar te va a salir caro tratar de impresionarla con comentarios acerca del dinero y segundo, harás el ridículo haciéndote pasar por un “fresa-burgués”.
4. El sexo. No se te ocurra jamás ni nunca ofrecer o solicitar demasiada información en la primera salida. Eso te llevaría a caer en la categoría HQS (“Hombres Que Quieren Sólo Sexo”). A ellas no les agrada.
5. Religión, política o trabajo. ¡OUT! Esos temas están fuera de conversación. Definitivamente tu invitada podría compartir tu religión, tu inclinación política, pero no alguna de tus convicciones o creencias. Y respecto al trabajo, podría ser aburrido. Al trabajo dejálo en la oficina.
6. Males. No convirtás la velada en una sala de emergencias de hospital. En la primera cita no es buena idea hablarle a tu prospecto sobre tus alergias, problemas digestivos o la descripción de operaciones que te han hecho. Y ¡ojo! Olvidáte de enseñarle las cicatrices de la misma.
7. Desengaños/Decepciones. Ese mal lo ha padecido la humanidad entera. Ni vos ni ella son la excepción, pero definitivamente sobre esos detalles hablá en otra ocasión. Tenés que aprender a disfrutar el ahora, pues de lo contrario, no estas listo para una nueva adquisición sentimental.
8. Matrimonio/Hijos. ¡Al suave! No has matado a la vaca y ya estás comiéndote la carne. ¿Cómo es eso que ya andás distribuyendo solicitudes matrimoniales? ¿Tan pronto? ¡Todo tiene su tiempo!
9. Prestá la guitarra. Se tornaría incómodo que tomés la batuta en la conversación sin permitirle a ella expresarse. Hablá lo necesario. El puesto de “lora en palo de mango” demuestra inseguridad, nervios y mala educación. Lo peor del caso sería que encima de hablantín, te pasés hablando puras babosadas sin sentido.
10. Atención. A las mujeres nos gusta que nos pongan atención. Evitá a toda costa hacer un estudio general con láser de quien entró al baño, quien se limpió en el mantel de la mesa de al lado (en caso de estar en un restaurante) o quien se fue sin pagar la cuenta. ¡Atendé tu tienda!
Si ya con esto hacés el ridículo más grande de tu vida en tu primera cita, lo mejor será que cambiés de dirección, número telefónico y hasta de trabajo…bueno, no es para tanto. Simplemente repasá estos consejitos y analizá en donde fallaste. ¡Adelante!