Salud y Sexualidad

La hoja de coca


Cuzco, Perú/EFE
La hoja de coca, estigmatizada por ser la materia prima de la cocaína, se ha convertido en una alternativa alimenticia y saludable mediante la producción de panes, helados, bombones y caramelos, además de jabones y pasta de dientes.
Varios establecimientos de la ciudad peruana de Cuzco han puesto en marcha esta iniciativa, con el fin de demostrar que la planta sagrada de los pueblos andinos, además de combatir el mal de altura y utilizarse en los antiguos ritos precolombinos, es comestible y tiene usos cosméticos y medicinales que contribuyen a una vida sana.
Coca Shop
Convencido de que la coca es “un asunto muy sensible”, el experto y propietario de “Coca Shop”, Christo Deneumostier, explicó que “la coca no es un problema, pero sí el uso que se hace de ella”, en alusión al excedente del cultivo que va a parar a manos del narcotráfico.
Asegura que la solución pasa por industrializar y comercializar la planta, sacándole partido a sus propiedades mediante la fabricación de productos de calidad, saludables y exquisitos al paladar.
La hoja de coca cuenta con 14 alcaloides, pero sólo uno de ellos se ha exportado al exterior, el que sirve para la elaboración de la cocaína, cuyos lucrativos productores compran la planta en el mercado negro.
Hoja llena de nutrientes
Los trece restantes aportan proteínas, vitaminas, carbohidratos, grasas, fibras, calorías, calcio, fósforo y hierro entre otros componentes básicos para una dieta equilibrada, según varios estudios científicos, entre ellos el elaborado por la Universidad de Harvard en 1975.
El doctor Fernando Cabises determinó, según la revista “Opción Ecológica”, que la coca seca el aparato respiratorio, forma células musculares, previene úlceras y gastritis, es analgésica, adelgaza la sangre, evita el mal de altura, mejora el funcionamiento del hígado y la vesícula, es diurética, acelera la digestión, regula la melanina de la piel y evita las caries.
“Coca Shop” nació en 2004 en Cuzco a iniciativa del limeño de ascendencia belga Christo Deneumostier y de la italiana Emma Cucchi, fundadora de la Asociación Kuychiwasi (Casa del Arco Iris).
En su primer año de vida, “Coca Shop” incrementó sus ingresos en un 75 por ciento y, según su propietario, la clave del éxito está en que sus empleados, entre ellos algunos minusválidos, reciben formación en el conocimiento del cultivo, la producción de derivados y la comercialización y además el beneficio se invierte.
El resultado es un escaparate de comestibles a base de hoja de coca, chocolate, helados y granos autóctonos, como la quinua y la kiwicha.
Coca en jabón y pasta de dientes
Pero éste no es el único ejemplo de fabricación de productos de hoja de coca en Cuzco. En el caso de la “Casa Ecológica”, que también nació hace dos años, ofrece además panes, bizcochos, jabones e incluso pasta de dientes, que elabora la doctora María Escobedo.
Su propietaria, Rina Gutiérrez, detalló que sus jabones tienes propiedades exfoliantes y su pasta de dientes previene las caries.
Los turistas son los principales clientes de estas tiendas ubicadas en el centro histórico de Cuzco, ya que estos productos les ayudan a preparar su organismo para las largas caminatas y excursiones por el valle sagrado de los incas y las cumbres andinas, aunque también contribuye a las ventas su lado exótico.
Pero, según Gutiérrez, la comercialización de la hoja de coca va más allá de vender productos novedosos, se trata además “de preservar las antiguas culturas andinas y sus formas de vida”.
Sin embargo, la tarea de los ecologistas, científicos y expertos defensores de la coca aún no ha concluido, ya que la ONU mantiene a esta planta en su lista de productos nocivos.