Salud y Sexualidad

Terapia vibratoria

Consiste en estirar, masajear, empujar y hacer que el cuerpo vibre, soltando las energías acumuladas hasta lograr que la mente se relaje completamente.

María Teresa Pérez

Cuando las actividades diarias se ven interrumpidas por dolores corporales y los constantes cambios de humor provocan desbalances en las relaciones interpersonales es muy probable que esté ante un caso de estrés.
No obstante, si a esto se suman problemas emocionales o físicos, principalmente de carácter muscular, éstos pueden ser tratados a través de la terapia vibratoria.
Ésta es una técnica que tiene orígenes orientales, pero como terapia de integración postural fue creada por Jack Painter.
La terapia se basa expresamente en tratar las complicaciones a través de una serie de masajes relajantes y por la suavidad con los que éstos son aplicados; la terapia puede ser empleada desde pacientes bebés hasta adultos mayores, sin complicación alguna.
Se emplea en la columna vertebral, área de los trapecios y la parte sacro lumbar, pues ahí es donde se encuentra la mayoría de los nervios conectados con los órganos internos, entre ellos: corazón, hígado, intestinos, entre otros, dice la terapeuta Valentina Mayorga.
Relax vibrante
Según la especialista Mayorga, dicha terapia consiste en “estirar, masajear, empujar y hacer que el cuerpo vibre, soltando las energías acumuladas hasta lograr que la mente se relaje completamente”. De esta manera se renueva el funcionamiento total de los órganos internos, los cuales son glándulas que segregan las diferentes hormonas, también los órganos de secreción externa como los intestinos.
Otra de las bondades de esta técnica es su óptimo beneficio para las personas que han sufrido accidente cerebro vascular, comúnmente conocido como derrame cerebral, también en casos de parálisis facial. Además, Mayorga recomienda aplicar esta terapia a mujeres embarazadas, sin que esto represente riesgo alguno.
Aplicaciones
Este tipo de tratamientos puede ser aplicado por fisioterapeutas, masajistas, enfermeras que conozcan a la perfección el procedimiento de la técnica.
La terapia requiere para su tratamiento completo de tres sesiones de 45 minutos cada una. La técnica la ofrece el Centro de Integración Postural (Cipos) que dirige la terapeuta Mayorga, quien emplea esta pericia desde 1988.
Centro de Integración Postural (CIPOS) - Hospital Bautista 1c. al lago y 21/2c. arriba.