Salud y Sexualidad

El sexo adolescente

Los especialistas indican que la niñez comienza a descubrir su sexualidad desde los siete años, pero activamente algunos inician a los 13, principalmente los varones

Rafael Lara

En primer lugar, según los especialistas consultados, relación sexual no es necesariamente la penetración del hombre en la mujer, que es la sexualidad activa, también se incluyen los tocamientos entre la pareja, la autoestimulación sexual o el simple hecho de un beso y el noviazgo.
“Eso es parte del despertar de la sexualidad. Elemento normal del paso de la niñez a la adolescencia y la madurez física”, expresa Miriam Sandoval, educadora del programa de salud sexual y reproductiva del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas).
Según los estudios realizados, la educadora señala que la niñez comienza a descubrir su sexualidad desde los siete años, pero activamente algunos inician a los 13, principalmente los varones, aunque han tenido casos aislados de un mínimo de 11 años. El mayor porcentaje inicia de entre los 15 y los 18 años.
“Los índices de salud sexual y reproductiva nos indican que los chavalos están activos en sus relaciones sexuales, esto por las altas tasas de embarazos en la adolescencia. Estamos entre los tres primeros lugares en Latinoamérica con más altas tasas de embarazos en la juventud. Otro indicador son las estadísticas de enfermedades de transmisión sexual (ETS)”, expresa la educadora.
Cisas realizó una encuesta con adolescentes sobre salud sexual y VIH/Sida en tres barrios del distrito VI de Managua, Ocotal y en el municipio de El Viejo. Los resultados indican que el 16% de los entrevistados están activos sexualmente; el 7.1% comenta que vive su sexualidad libremente con la persona que esté dispuesta.
En el caso de los métodos anticonceptivos, el 19.4 por ciento no utiliza el condón, otros no usan ningún método.
Se descubrió que el 4.2% de las chavalas activas sexualmente inició las relaciones bajo presión del novio, manteniéndose la petición de “la prueba de amor”, el 7% lo hizo por curiosidad, mientras que para el 9.9% fue simplemente porque sintió los deseos, y un 62% afirmó no saber por qué. Sólo el 11.3% inició su vida sexual porque se sentía preparado.
El embarazo adolescente
Por su parte, el licenciado Sid-ney Potoy, psicólogo del Centro de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes del hospital “Bertha Calderón”, comenta que en los últimos años la población de mujeres adolescentes embarazadas que atienden se ha incrementado el 5%.
“Considero que las razones del embarazo adolescente son la falta de comunicación de la juventud con los padres, la falta de información pertinente y de conciencia sobre la responsabilidad que significa tener relaciones sexuales. Esto teniendo en cuenta que las y los adolescentes corren muchos riesgos físicos y psicológicos”, dijo el especialista.
Entre otros elementos señaló: la falta del padre en la familia y la irresponsabilidad paterna, el hacinamiento en las casas, así como la falta de políticas en todo el sistema educativo formal.
Denis Alemán, Coordinador Nacional Proyecto Sejuve/Unfpa de Fortalecimiento Institucional en Políticas Públicas y Promoción de la Educación en Población y de la Sexualidad, indica que uno de los grandes problemas es la permanencia del círculo vicioso de la pobreza.
“Esto es un problema de salud pública. Las niñas están teniendo niños. Lo grave del asunto es que de cada diez embarazos, por lo menos tres no son deseados”. Según el estudio “Situación de la adolescencia en Nicaragua”, dos de cada tres mujeres en este país tienen relaciones sexuales antes de los 20 años, cifra que asciende a más del 90% en el caso de los varones.
Sólo el 42% de los adolescentes varones y el 11.3% de las mujeres refieren haber usado alguna vez los métodos anticonceptivos. El 22% de las adolescentes mujeres en el país ya son madres.
Otro dato es que el 90% de las jovencitas embarazadas deja de estudiar. Sin educación formal la persona no tiene acceso a un trabajo bien remunerado, y al no tener suficientes ingresos no se llenan las necesidades básicas de alimentación y de salud.
Esto significa mayor vulnerabilidad a las enfermedades, descuido con los hijos sin capacidad para una buena educación y el círculo de la pobreza se traslada a la siguiente generación.
“La sexualidad no es sólo sexo, es también responsabilidad, y para experimentar la sexualidad en la adolescencia se debe estar bien informado para dar el paso”, remarcó.