Salud y Sexualidad

La alimentación del diabético

Doña Marta nos ha escrito: Mi mamá tiene diabetes ¿qué necesita comer o dejar de comer? ¿Tiene que tomar algunas vitaminas en particular?

La alimentación es un pilar básico en el tratamiento de la diabetes, si ésta se combina con el ejercicio físico regular.
No existe una dieta para la diabetes como tal. La alimentación de una persona con diabetes es la misma que todos debemos llevar: una dieta equilibrada, variada y sin excesos, que forme parte de un estilo de vida sano y activo. Sin embargo, es importante controlar las cantidades de carbohidratos y grasas que comemos y manejar las calorías para evitar subir o bajar de peso.
Así mismo, la dieta tiene que estar adaptada a la edad, sexo, estilo de vida, profesión de cada persona. Cada grupo de alimentos aporta determinados nutrientes y tiene sus propias recomendaciones:
1. Leche y derivados lácteos: provee al organismo de calcio y proteínas, que son esenciales para los huesos y músculos. En la diabetes se recomienda el consumo de leche semi-desnatada o desnatada.
2.- Carnes, pescados y huevos: la carne aporta proteínas, hierro y vitaminas del grupo B, mientras que el pescado aporta gran variedad de minerales como calcio, fósforo, magnesio y vitaminas A y D (pescado azul). La carne es un alimento básico, pero puede sustituirse por pescado y huevo.
En general se recomienda: comer más pescado que carne. Consumir carne con moderación y seleccionar preferentemente carnes magras o con pocas grasas (pollo, ternera…). No más de 3-4 huevos semanales.
3.- Cereales, legumbres y tubérculos: son alimentos de origen vegetal, ricos en hidratos de carbono. Tiene que consumirlos todos los días.
4.- Frutas, verduras y hortalizas: son una fuente importante de vitaminas, antioxidantes y fibra. Las recomendaciones para este grupo de alimentos son cinco raciones al día.
5.- Alimentos grasos: este grupo de alimentos engloba a los aceites, margarina y manteca, tocino, entre otros. Este punto es delicado y de importancia extrema. Se recomienda moderar su aporte, elegir formas culinarias que requieran poco contenido de grasas: planchas, vapor, microondas, horno... y limitar frituras. Evite cocinar con mantequilla, margarina u otras grasas de origen animal, y es preferible cocinar con aceites vegetales. Monitoree su consumo semanal de aceite y trate de disminuirlo.
6.-Varios: incluye azúcar, mermeladas y bebidas. El azúcar es un alimento que aporta "calorías vacías" y se utiliza para endulzar. En la diabetes es preferible escoger el aspartamo o la sacarina.
Usted puede comer de todo en cantidades razonables. Sin embargo, en cuanto al asunto de las bebidas…aquí podríamos tener un problema.
La bebida de elección ha de ser siempre el agua. Sodas dulces (Coca, Pepsi y bebidas carbonadas) deben de suprimirse debido a las cantidades gigantescas de azúcar que éstas contienen.
Bebidas alcohólicas no son parte de la alimentación. Es más, el alcohol es un tóxico especialmente para personas con diabetes. Además, tiene una gran cantidad de calorías y son siete calorías/gramo, mientras el azúcar tiene cuatro cal/gr., proteínas cuatro cal/gr. y las grasas nueve cal/gr. Por eso mismo, el alcohol es un factor que contribuye al sobrepeso.
Lo tóxico del alcohol en el hígado y en el páncreas aumenta la severidad de la diabetes y disminuye la eficiencia de las medicinas y/o de la insulina. El alcohol también puede aumentar las complicaciones de diabetes como la neuropatía y la disfunción sexual.
Así mismo, no se aconseja tomar alimentos especiales para diabéticos o suplementos de forma habitual, ya que la dieta del diabético es lo suficientemente variada como para no necesitar abusar y gastar dinero innecesario en estos productos.
Así que usted puede comer casi de todo, siempre y cuando lo haga de manera saludable y medida. Es asunto de escoger bien y de cambiar los hábitos alimenticios.
Por ejemplo, siempre use plátano cocido en vez de maduro frito, arroz blanco con frijoles, en vez de gallo pinto frito, huevos cocidos en vez de fritos.
Trate de controlar y moderar sus porciones. Si está tratando de perder peso, disminuya el tamaño de sus porciones día a día, y nunca se sirva una “segunda tanda”.
Así que a pesar de que usted puede leer en algunos lados que una cantidad “razonable” de alcohol es parte de una dieta normal, o que un tipo de alcohol es mejor que otro, la realidad es que el alcohol tiene que estar prohibido totalmente en la vida de las personas con diabetes.
Conclusión: no existen, pues, comidas “mágicas” que puedan curar la diabetes. Sin embargo, es necesario llevar una dieta sana y moderada. Asimismo, abandonar totalmente el consumo de alcohol para --a pesar de la diabetes-- poder llevar una vida plena y considerada, hasta cierto punto, normal.

Catherine Atlan-Corea MD Ph.D.
Université de la Mediterranée, Marseille, France/ Managua, Nicaragua
catherine@diabetesnicaragua.org