Salud y Sexualidad

La incomprendida adolescencia

La adolescencia empieza con la pubertad, a los 11 ó 12 años, más o menos, cuando los niños y niñas inician la maduración sexual. Y termina cuando se alcanza la edad adulta legal

Ledia Gutiérrez Lanzas
Es una fase de tremendos cambios psicológicos y físicos en la que el niño (a) avanza hasta convertirse en un adulto singular e independiente.
La continuación del desarrollo intelectual significa que se trata de un período en el que la gente suele pensar más en política, religión, cuestiones sociales y preguntas filosóficas como: "¿En qué medida soy diferente a mi familia?, ¿quién soy y en qué creo realmente?" . Esta clase de búsqueda interior conduce a menudo a un conflicto con los padres y a la crítica mutua de las perspectivas, las actitudes y el comportamiento.
A medida que los adolescentes empiezan a afirmar su individualidad e independencia, los padres tienen que aprender a dejarlos libres. Eso es difícil, pues al fin y al cabo, cuando los niños eran más pequeños la guía y la intervención de los padres fue algo esencial.
¡Ojo padres!
Enfrentados con un adolescente cuyos gustos en ropa, corte de pelo, música y amigos deploran, pocos padres pueden resistirse la tentación de hacer comentarios despectivos. Si entran en juego temas más fundamentales como las actitudes ante la educación, las drogas y el sexo, la separación entre padres e hijos puede llegar a ser insuperable.
Los adolescentes se sienten desgarrados entre necesidades conflictivas: desean pertenecer y liberarse al mismo tiempo. A medida que se atenúan las relaciones con la familia y en particular si esas son tensas y antagónicas, la influencia de los compañeros se hace cada vez más importante. La dependencia de la familia se ve sustituida por la de los amigos.
La adolescencia es una época de gran sociabilidad, pero también de intensa soledad. La aceptación por parte de los compañeros y especialmente de uno o dos amigos íntimos, constituye una gran diferencia en la vida del joven. La mayoría de adolescentes dice que puede contarle a sus amigos cosas que no puede compartir con sus padres.
En esta etapa es donde los padres se sienten frustrados e impotentes, porque no comprenden lo que está pasando con sus hijos, en muchas casos no es que se olvide que ellos fueron también adolescentes, sino que cada quien es totalmente diferente a los demás, las influencias del medio son totalmente diferentes, y por esta y muchas razones más es que los y las adolescentes son tan incomprendidos.
Respetarlos y comprenderlos es un ejercicio de mucha ayuda, las censuras, críticas, amenazas y castigos no abonan en nada, ayudarlos a pasar esta crisis es responsabilidad de los padres si se quiere tener adultos sanos y de éxito.
Lic. Ledia Gutiérrez Lanzas. Psicóloga Clínica. Consultorio Psicológico “Mente Sana”
Reparto Bello Horizonte B II 84. Teléfonos 2490536 y 8122460.
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