Salud y Sexualidad

Frutos del deseo de Anastasio Lovo


Eunice Shade

En la variada poesía nicaragüense sobresale la de Anastasio Lovo, un poeta de palabra precisa, verso limpio y acucioso, y con un estilo original.
Entrar al mundo poético de "Tacho Lovo" (como le llaman sus amigos), es recorrer las cámaras secretas y populares de la mitología griega en diferentes contextos, a veces producto de la vivencia, a veces de la ficción. Su dominio de los signos literarios se manifiesta en sus poemas, se trata de signos depurados finamente y tallados para el disfrute del ojo y el oído. Además de poeta, "Tacho Lovo" es crítico y analista. Ha realizado estudios de pedagogía en español en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Chile. Entre sus distinciones se encuentran una mención en el Premio de Poesía Apollinaire, Palma de Mallorca, España y miembro, por concurso a nivel nacional, del Taller de Poesía de la Universidad Católica de Chile. Ha publicado Mitopoiesis y Sonatas del Poder. Entre otras de sus obras están Soles de Eternos Días y Mauricio Rizo: el imperio de la luz.
Hace seis años publicó “La mujer que olvidó el amor”, que hasta el momento es su única novela.
Actualmente labora como investigador y asesor de la Dirección del Instituto de Investigaciones y Acción Social Martin Luther King de la Universidad Politécnica de Nicaragua y es editor de la revista Cultura de Paz.

Los frutos del deseo
Sembré los frutos
del deseo en tu cuerpo
Son míos
No del joven campesino
que saltar la tapia
e intentar robarlos quiere
Ni del viejo cíclope
que ansía sorber los jugos
de tu dulce piel antaño suya
Doradas manzanas son
de mi jardín de las Hespérides.
**
Nightwood
Cuanto agradecería a Zeus
Si esto fuese al menos
un problema de poder
de mutua seducción aviesa
fría y calculada como las cuentas
Cuanto sacrificaría a Venus
si esto viniese de los extravíos de la pasión
& morase en los palacios del desenfreno
allí donde hasta la nieve arde
This is Dear Djuna
Nightwood
Nightwood
Nightwood
Eros y Ágape
La cara más bella del amor
& su más terrible faz:
El amor en el bosque de la noche.
***
Lídice teje una red para Gabriel
Dormir junto a una mujer
es dormir a la orilla del agua
en el pulido labio del silencio
El silencio del filo de la espada
Imán de luz & muerte
A tientas escucho bajo su piel
el susurrante tejer de las agujas
en cada poro de su dermis brillante
Porque en el taller de su cuerpo
Eros teje una red para atrapar al ángel.
No obra por su voluntad pétrea
Sino su sobrenaturalaza
Aquella poderosa magia de los Akadios
Así sin quererlo
ni apenas desearle
-cual anti Penélope-
teje la red del hoplita
que atrapará a Gabriel.