Salud y Sexualidad

Cada vez más hombres recurren a la cirugía plástica

La cirugía plástica ya no es un asunto "de mujeres", ya que cada vez más hombres la utilizan para mejorar su nariz, ponerse pelo, arreglarse los párpados o reducir su pecho, según la Asociación de Cirujanos Plásticos de EU (ASPS)

San Francisco, EU/EFE
Aunque el grueso de pacientes de cirugía plástica todavía son mujeres (en torno al 87 por ciento), los hombres cada vez parecen más dispuestos a sacrificarse por las apariencias. En 2004 se practicaron en EU 1,2 millones de procedimientos quirúrgicos en hombres, lo que representa un incremento del 16 por ciento con respecto a 2000, según las estadísticas de la ASPS. A juzgar por esos datos, los hombres están preocupados por las mismas zonas corporales que ellas: retoques en la nariz, los párpados, liposucciones y reducción de pecho. En cuanto a los procedimientos menos drásticos, los hombres, como las mujeres, optan por las inyecciones de Botox para "planchar" las arrugas del rostro, los "peeling" con nuevos productos químicos, las inyecciones de colágeno y la "microdermabrasión", un procedimiento para retirar la última capa de piel. El doctor Brent Moelleken y otros cirujanos de la ASPS afirman que los hombres son cuidadosos a la hora de seguir las indicaciones médicas del postoperatorio y, en general, optan por procedimientos más discretos que requieren menos tiempo de recuperación. "Más hombres que nunca están sometiéndose a la cirugía plástica", dijo Moelleken a "HealthDay News". Moelleken asegura que en su consulta de Beverly Hills, en California, un 20 por ciento son hombres, un gran incremento con respecto a diez años atrás, cuando ellos formaban sólo el cinco o el diez por ciento de sus pacientes.
Mucha televisión
Al hecho de que los hombres sean cada vez menos reticentes a mostrar su cara presumida habría que sumar los motivos que llevan a cada vez más estadounidenses a la cirugía estética en general. Entre ellos está el éxito de las series de televisión que transforman milagrosamente a sus participantes, como "Extreme Makeover" o "The Swan". Estos programas muestran la cirugía plástica como algo factible y relativamente sencillo para colocar en primer plano a ese Don Juan que algunos llevan dentro.
Otro factor que podría explicar el incremento podría ser la nueva moda de regalar operaciones de cirugía estética, situación que preocupa a muchos médicos, que creen que regalar operaciones quirúrgicas reduce a la medicina a una industria de servicios tan accesible como la de la comida rápida, esto podría ocultar a los pacientes menos precavidos la posibilidad de graves implicaciones, desde infecciones hasta daños cerebrales a causa de la anestesia. Como señala Virginia L. Blum, autora del libro sobre cirugía cosmética "Flesh Wounds: the Culture of Cosmetic Surgery", se trata de obsequios de doble filo: "Es una posibilidad remota, pero estos son regalos que te pueden matar".