Salud y Sexualidad

Buenos Aires, capital gay de Latinoamérica

La capital argentina se ha convertido en una ciudad en la que los homosexuales se sienten muy cómodos. Con un barrio calificado de “gay-friendly” (“donde los gays son bienvenidos”, en traducción libres), un hotel de lujo en proyecto pensado por y para ellos/as y el desembarco de una consultora que se jacta de conocer todas y cada una de sus preferencias, el colectivo se reivindica como tal, cada vez con más fuerza.

EFE/Reportajes.
Una reivindicación que no pasa por formar guetos dentro de Buenos Aires, enclave cultural y artístico latinoamericano por excelencia, sino, muy al contrario, por integrarse y mezclarse con la comunidad heterosexual sin perder su idiosincrasia.
En la zona sur de la ciudad, el barrio de San Telmo presume precisamente de estar inspirado en esa filosofía y no es casualidad que sea catalogado por muchas guías turísticas como “gay-friendly”, puesto que en él conviven “en armonía y con total apertura” personas con muy diversas orientaciones sexuales.
Así lo apuntó a EFE-Reportajes uno de los impulsores de la puesta en valor del lugar, Jorge Bianco, para quien la idea de asociar San Telmo a la cultura homosexual fue algo que se dio “naturalmente”, ya que sólo hubo que “organizar” a un colectivo que se movía desde hacía tiempo con total libertad por la zona y “difundir” sus actividades.
Transformado en referente turístico ineludible para todo aquel que visita Buenos Aires y tildado de lugar “seguro”, según Bianco, gracias a las tareas de reconstrucción de edificios y calles acometidas por el gobierno de la ciudad, el barrio aguarda ahora la llegada de un hotel de lujo para clientes homosexuales.
La firma española Axel, dueña de un establecimiento similar inaugurado en Barcelona en 2003, ya ha adquirido el terreno para empezar a construir un local que previsiblemente abrirá sus puertas a finales de 2006.
“Será un espacio de diseño, cosmopolita, pero a la vez un sitio que nuestros huéspedes puedan calificar de familiar”, comentó el director del hotel catalán, Juan Juliá. Y será, además, un lugar “hetero-friendly”, no restringido a un público exclusivamente gay, pese a estar orientado a los gustos y necesidades del colectivo.
Como paso previo a la instalación del establecimiento de lujo, la empresa española ya ha desembarcado en Buenos Aires con una consultora especializada en el mercado de productos para homosexuales. La iniciativa es pionera en Latinoamérica.
Axel Consulting es la filial argentina de la empresa que, bajo el mismo nombre, se creó hace unos meses en Barcelona, con el objetivo -declarado por sus promotores- de satisfacer las necesidades de un colectivo que a nivel mundial se comporta de manera bastante homogénea.
MARCAR TENDENCIAS
Generalmente urbanistas e internautas, sin hijos y con profesiones liberales que les han llevado a desempeñar puestos de bastante responsabilidad, suelen gastar mucho en su cuidado personal y en ocio, principalmente en viajar. Es el perfil del homosexual con independencia del lugar del planeta en el que viva.
Por ello, la consultora facilitará estudios de mercado, prestará servicios de asesoramiento en comunicación y orientará en el diseño de productos destinados específicamente a este sector de la población.
No es ningún secreto que el público gay es uno de los más atrayentes para los actuales magnates de la publicidad, si se tiene en cuenta que, como remarca Tess Oriol, socia de Axel, “uno de los aspectos que mejor define al homosexual es que marca tendencias y, en un momento dado, puede hacer que el producto de una empresa se ponga de moda”.
También los gerentes de restaurantes, tiendas de ropa y centros de estética evidencian una peculiar devoción hacia el colectivo, cuyos miembros viajan con bastante frecuencia y suelen gastar de media un 25 por ciento más que el turista heterosexual.
En palabras de Carlos Krauel, otro de los socios de la consultora española, “el homosexual es el tipo de visitante que toda ciudad quiere tener y lo importante no es que venga, por ejemplo, a Buenos Aires, sino la inquietud cultural con la que viene y el poder adquisitivo que atesora”.
Muy presente tienen esta concepción del gay como consumidor exigente e informado dos jóvenes argentinos, Pablo De Luca y Gustavo Noguera, quienes acaban de lanzar al mercado un pequeño mapa de la capital argentina con lugares que pueden interesar al colectivo.
En ella se pueden encontrar desde hoteles lujosos, discotecas y saunas hasta restaurantes y servicios de “catering” gestionados por y para homosexuales.
Con 25.000 ejemplares de su mapa en la calle, la apuesta de Noguera y De Luca era hacer una aportación “menos sexista y masculinizada” a las publicaciones que de este tipo existen y que, según dijeron a EFE-Reportajes, tienen en muchas ocasiones estas características.
Su intención es elaborar guías similares sobre otras ciudades argentinas como Salta, Tucumán o Rosario y exportar el formato a países vecinos como Chile o Brasil.
Curiosa iniciativa es, por otro lado, la llevada a cabo por Gabriel Oviedo, un porteño a quien se le ocurrió poner en marcha un concurso de cuentos infantiles sobre temática homosexual que fue auspiciado por Amnistía Internacional en Argentina.
Con 108 relatos recibidos, procedentes de lugares tan dispares como Venezuela, México, Perú, España, Cuba, Colombia, Canadá y Estados Unidos, el primer premio fue para “Contracorriente”, de los españoles Gonzalo Serrano y Nilo Martín.
UNIONES CIVILES.
La libertad con la que proliferan todas estas propuestas y la normalidad que circula en torno a la comunidad gay en Buenos Aires no son casuales y tienen mucho que ver con que en 2003, y después de varios años de polémicas, la capital argentina se convirtió en la primera ciudad de Latinoamérica en regular la unión civil entre personas del mismo sexo.
Para poder oficializar la unión, la pareja debe acreditar una convivencia mínima de dos años en Buenos Aires y estar compuesta por mayores de edad solteros o divorciados.
Entre otros beneficios, la legislación incluye el acceso de los contrayentes a un seguro social, la solicitud de préstamos y derecho a días de permiso en caso de enfermedad o fallecimiento de uno de los miembros de la unión.
Obtenido esto, la asignatura pendiente para la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) pasa por conseguir que la ley tenga alcance nacional y regule, además, los aspectos vinculados a la herencia y adopción de hijos.
Como explicó a EFE-Reportajes uno de los dirigentes de esta organización, César Cigliutti, el traslado de estas reivindicaciones al parlamento argentino se producirá en breve y, para ello, el colectivo tiene previsto contar con el apoyo de académicos y políticos de España y Francia, donde la legislación al respecto ha introducido grandes cambios en los últimos tiempos.