Salud y Sexualidad

Imágenes del erotismo de Natalia Hernández


Eunice Shade

Los manifiestos o mensajes poéticos, aparentemente indiferentes o flemáticos de Natalia Hernández encuentran su fundamento en la crítica, a veces irónica, de los moldes. Una copa con cinismo para pasar el trago amargo de la realidad superflua.
Se trata de una crítica relajada y desconectada de cualquier sobrecarga de adrenalina. Es decir: “todo está mal, ¿y?”, alienación que recuerda al Mersault de Camus.
Para entender el trasfondo de los textos de Natalia, nos vemos obligados a conocer sus referentes, sus códigos, alusiones, jerga e imágenes, la cultura pop, con la cual, ella reviste el texto poético, de sabor seco, como el vino tinto de buen cuerpo que raspa placenteramente la garganta.
Natalia, en la mayoría de sus escritos condiciona, sin cerrar la entrada bruscamente, con figuras y recursos visuales o lingüísticos su universo poético.
Nacida en Managua, 22 años y Licenciada en Comunicación Social. Empezó a escribir a los 16 años. Formó parte del recital Entre Líneas, y las revistas El Pozo del Paroxismo, Literatosis y en la actualidad de Marca Acme. También condujo, durante más de un año, el programa socio-cultural Entre Notas.
En la actualidad, cultiva las artes audiovisuales y, siempre, sus poemas y prosas.
En esta edición, presentamos la pluma erótica de Natalia Hernández.

Para vos

Te conté la vez pasada de espermas brillantes, lóbulos venenosos y ahuizotes andantes.
Acabo de rimar inadecuadamente, y busco, sin control, sin miedo, sin peste un lugar bonito con olor peculiar. De esos olores que ya sabes son de alguien, de algo, y sin importar las canciones de moda siempre te recuerdan un episodio inamovible.
Los zancudos me pican en los pies, vos me picas la mente, y el futuro.
Olvidemos los “casi cuatro” o sin días, salir el sábado en la noche, o la “mañana siguiente”.
Por favor no busquemos un common ground, mejor encontremos un lugar pequeño con vista al mar, sin muchos muebles y un olor peculiar.

domingo naranja

todos los cuartos emanaban naranja,
disimulaban las tonalidades por temor a la inhibición de sus funciones psíquicas

la pasividad extrema intenta llorar por mis ojos, pero todo se mantiene en permanente espera
con el porro en una mano y el trago en la otra.

consigo moldear cualquier situación en dependencia del grupo presente
con más o menos droga,
conversaciones inteligentes o socialmente necesarias,
vistas al mar,
coca,
ron,
monte,
sexo,
risa,
idioma,
amor,
todo.

su pelo negro y liso se torno desgastado y en desorden
las ojeras matutinas de desvelo y el sabor de ceniza en su garganta la guiaban a clases innecesarias, que en algún momento extinguirían su imaginación.

nunca se había inundado con tanta despreocupación
esperaba al menos ver un fantasma o un ovni para no olvidar que aún vivía en un ridículo mundo lleno de mitos
como el amor.

Des-definiciones

Si yo escribiera una canción para vos
no sería amarilla
Sería de mi color,
de mis cosas
de mis shorts y mis piyamas
que las necesito, que las tengo
que me las llevo a la tumba
como funeral egipcio o
para que se vista mi alma
O mi No-Alma
De una persona
a moral
sin vergüenza
sin valores
metas
O demostraciones anacrónicas de sexo.