Salud y Sexualidad

Adultos hiperactivos… ¿Quién los aguanta?

¿Se imagina usted sin poder concentrarse en un punto, tema u objeto por más de diez segundos? Moviendo la cabeza de un lado a otro, los brazos, el cuello y absolutamente nada logra detener su atención.

Probablemente haya escuchado de niños o adolescentes inquietos, pero ¿qué pasaría si el fuese el caso de un adulto? Usualmente este padecimiento se conoce como hiperactividad, a la cual los médicos en la actualidad le incorporan el déficit atencional como base patológica. El nombre del diagnóstico sería Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad o TDAH por sus siglas.
Según el psiquiatra Manuel Madriz, la hiperactividad (cuando la base es patológica) es un apellido, y el nombre propio es el déficit de atención. “Lo primero es el déficit de atención, luego viene la hiperactividad”, aunque el doctor también nos aclara que no todo hiperactivo sufre de déficit atencional.
La hiperactividad se define como una “alteración en la conducta, y ésta se traduce en estar en continua actividad y movimiento, una persona hiperactiva es una persona inquieta”.
Madriz nos establece los siguientes cuadros respecto a la hiperactividad:
1. Un niño hiperactivo, será un adulto hiperactivo y un anciano hiperactivo. Cuando la hiperactividad no tiene base patológica es normal que la persona sea hiperactiva. En este caso no se trata de una enfermedad, sino de una manera natural del ser.
2. Cuando el niño es hiperactivo a causa de un déficit de atención, estamos delante de una patología que requiere orientación y tratamiento psiquiátrico. Entre más pronto se dé el tratamiento es mejor. En los adultos el tratamiento es más difícil, pero no imposible.
3. Cuando la persona nunca antes ha sido hiperactiva y repentinamente en la etapa adulta empieza a manifestar síntomas de hiperactividad. En este caso es muy probable que se trate de uso y abuso de drogas como cocaína, anfetaminas, estimulantes o bien puede que se trate de episodios maníacos. Estos últimos se alternan entre depresiones y aceleramientos de conductas, y también requieren tratamiento.
Se ha establecido que la hiperactividad es más común en los infantes, y entre éstos los más propensos a padecerla, según investigaciones médicas, son los niños, a diferencia de las niñas. Se sabe que el principal trastorno de los hiperactivos patológicos es el déficit de atención. Esto significa que constantemente la persona afectada, de manera consciente o inconsciente, trata de llamar la atención con su comportamiento. La verdad es que se conoce muy poco sobre el por qué del trastorno de déficit atencional. Las investigaciones apuntan a que este trastorno acompañado de hiperactividad no surge del entorno familiar, se especula que la posible causa es genética.
“Hay factores de orden genético en personas que tienen la corteza cerebral inmadura (córtico cerebral). La corteza cerebral es el freno a los impulsos humanos, es la parte del cerebro que se encarga de ordenar y controlar las actividades del individuo. El entorno social, más bien lo que hace es complicar el asunto”, explicó Manuel Madriz.
Al igual que Madriz, la psiquiatra Gioconda Cajina opina que el ambiente, el entorno, puede influir en la conducta de la persona, pero no necesariamente es la causa primordial.
“La hiperactividad no es más que un trastorno en la actividad. Hoy en día está muy de moda decir Trastorno por Déficit Atencional con Hiperactividad. Es muy común que los doctores diagnostiquen a los niños con TDAH, pero el error está en que no diagnostican a los padres”.
“Yo he tenido casos en que los padres me traen a consulta un niño con hiperactividad, y resulta que los mismos padres son más hiperactivos. Entonces pienso que el diagnóstico deber ser completo y preciso. Es injusto que sólo a los niños les hagan este diagnóstico, cuando hay adultos que también lo padecen”, explicó Cajina. Quizá, debido a esta cantidad de diagnósticos a infantes es que en las estadísticas figure un alto porcentaje de la población infantil con TDAH, en comparación con los adultos.
Estudios realizados en Estados Unidos revelan que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad es de 5 % a 7 % en infantes, de los cuales el 50 % conserva los síntomas en edad adulta.
Manuel Madriz asegura que los síntomas de hiperactividad ocasionados por déficit atencional se conservarán en la edad adulta, si los pequeños, después del diagnóstico, no fueron sometidos a tratamiento o si el tratamiento fue mal aplicado.
¿Cómo detectar si usted o su familiar o amigo padecen de hiperactividad?
* La persona se distrae fácilmente con imágenes y sonidos irrelevantes, por lo que le cuesta lograr concentración.
* La persona manifiesta falta de atención a detalles y descuidos.
* La persona no sigue instrucciones cuidadosamente, mucho menos alcanza a completarlas.
* La persona es propensa a perder u olvidar cosas u objetos que necesita para realizar determinado trabajo o asignación.
* La persona comúnmente se siente inquieta, está constantemente agitándose, nerviosa, corriendo, moviéndose, sin lograr canalizar toda su energía en sólo un punto, etc.
* La persona se adelanta a responder cuando todavía no ha terminado de escuchar la pregunta.
Tratamiento
Si usted padece de hiperactividad con base patológica se le recomienda consultar a un psiquiatra para que le indique el tratamiento adecuado. Entre los tratamientos más utilizados para la hiperactividad patológica se encuentran la orientación psiquiatrica, sicoterapia, terapia grupal, grupos de auto-ayuda, fármacos y tratamientos especializados en el caso de los hiperactivos que presentan episodios maníacos.
Fuentes:
Dr. Manuel Madriz, psiquiatra, teléfono: 2773153
Dr. Gioconda Cajina, psiquiatra, teléfono: 265-11-17.
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